La audiencia judicial que estaba programada para este jueves para discutir la querella presentada por Pamela Díaz contra el controvertido periodista Sergio Rojas terminó en un revuelo inesperado tras la ausencia de la querellante. Díaz, conocida por su personalidad fuerte y decidida, no se presentó a la cita crucial en la que se debían abordar los delitos de injurias y hostigamiento que Rojas enfrenta. La situación provocó la sorpresa del juez, quien, al no encontrar a la demandante en la sala, decidió suspender la audiencia, reprogramando el encuentro para el 29 de octubre, y exigiendo la presencia de ambos involucrados, generando malestar y confusión entre los asistentes.
El conductor de «Que Te Lo Digo», Sergio Rojas, mostró su frustración tras la suspensión, expresando su descontento al salir de la sala de audiencias y afirmando: “Nos agarró de nuevo a todos pal hue…”. El clima en el tribunal era tenso y la ausencia de Díaz transformó lo que podría haber sido un paso hacia la resolución del conflicto en una situación caótica, abriendo interrogantes sobre las verdaderas razones detrás de su decisión de no asistir a la cita judicial.
Algunos se preguntan por qué la figura mediática decidió ausentarse de un evento tan relevante. La abogada de Pamela Díaz, Fadwa Rabi, declaró que la falta de asistencia se debía a carga laboral, aunque posteriormente admitió que la decisión fue más estratégica que operativa. “Pamela no asiste porque yo le dije que no fuese, ya que en la primera audiencia no íbamos a requerir de su presencia”, explicó Rabi en el programa «Hay Que Decirlo» de Canal 13, despreciando así las especulaciones sobre la ausencia.
A pesar de que Rabi intentó justificar la decisión, el juez insistió en la necesidad de contar con la presencia de Pamela Díaz, especialmente cuando planteó la posibilidad de un acuerdo conciliatorio entre las partes. La abogada, al no estar facultada para tomar decisiones sin su clienta, terminó descomentando que si hubiera declarado que se llegaría a un acuerdo, la audiencia podría haberse llevado a cabo sin contratiempos. La ausencia de la querellante se tornó en un factor decisivo para el avance o detención del proceso.
En una declaración posterior, la abogada de Rojas se acercó a sugerir un acuerdo, que consistiría en disculpas públicas. Sin embargo, Pamela Díaz se mantiene firme en su postura y no está dispuesta a aceptar condiciones que limiten su búsqueda de justicia. Según Rabi, la querellante busca que el sistema judicial actúe y que se imponga una condena sobre Sergio Rojas, la que podría alcanzar hasta tres años de cárcel y una multa de 150 UTM. Esta situación seguirá resonando en los medios y el público, que espera con gran interés los próximos pasos de este caso.
















