En el transcurso de 2026, la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) de Chile ha registrado aproximadamente 700 quejas por portabilidades no reconocidas, lo que ha encendido las alarmas sobre un nuevo fenómeno delictual en expansión: el fraude mediante el cambio de tarjeta SIM. Esta preocupación ha crecido entre los usuarios debido a las serias implicaciones de la suplantación de identidad, ya que los delincuentes están utilizando esta técnica para acceder a cuentas bancarias y realizar transacciones fraudulentas. La situación demanda atención, y las autoridades están instando a los usuarios a estar más alerta ante estos riesgos digitales que parecen estar en aumento.
El mecanismo detrás del fraude del cambio de SIM es relativamente sencillo, pero devastador. Los delincuentes contactan a la compañía de telecomunicaciones para solicitar un duplicado de la línea telefónica a nombre de la víctima. Una vez que la nueva tarjeta SIM es emitida, el dispositivo original queda inoperativo, dejando al verdadero propietario sin aviso. Alejandro Reid, doctor en Comunicación de la Universidad de los Andes, explica que este proceso es crucial para que los cómplices puedan acceder a los mensajes de texto que contienen códigos de verificación necesarios para restablecer contraseñas bancarias. Este acceso directo a la información sensible de las víctimas es lo que facilita el saqueo de sus cuentas.
El origen de este tipo de fraude generalmente está precedido por un engaño más sutil. Reid destaca que los delincuentes suelen utilizar tácticas previamente orquestadas para recolectar datos personales de sus víctimas. Estas pueden incluir el uso de correos electrónicos falsos, mensajes de texto engañosos, y llamados telefónicos donde se hacen pasar por instituciones legítimas. Este proceso inicial de recopilación de información es crucial para que los estafadores puedan posteriormente llevar a cabo el cambio de SIM de manera efectiva, lo que pone a los usuarios en una situación vulnerable, desprovistos de control sobre sus propias comunicaciones.
Ante esta creciente amenaza, se vuelve vital que los usuarios mantengan un alto grado de escepticismo respecto a las solicitudes de información personal que puedan recibir. Reid advierte sobre la peligrosa facilidad con que los delincuentes pueden crear sitios web que parecen legítimos y que requieren información excesiva, como números de teléfono, contraseñas o cualquier otro dato que podría facilitar el robo de identidad. La prevención comienza con simples acciones de desconfianza y la verificación de la autenticidad de las páginas y solicitantes de información.
Finalmente, ¿qué acciones pueden tomar los usuarios para protegerse de estos fraudes virtuales? Un cambio repentino en el servicio, como la incapacidad para realizar llamadas o navegar a pesar de que el dispositivo esté encendido, debe alertar a los usuarios. Reid aconseja investigar inmediatamente la causa y, de ser necesario, bloquear la SIM a través de la página de la operadora telefónica. Estas medidas pueden ser decisivas para mitigar los efectos de un posible fraude, recordando que la rapidez en la reacción puede significar la diferencia entre la seguridad y la pérdida financiera.
















