En septiembre, el Índice Económico IPP UNAB experimentó una notable caída, disminuyendo de 21,0 a 19,5 puntos y manteniéndose en la categoría «Bien, pero empeorando». Esta disminución estuvo marcada principalmente por un fuerte deterioro de la Situación Macroeconómica, que cayó 14,2 puntos, lo cual es una señal alarmante para el estado actual de la economía chilena. A pesar de estos retrocesos, las Expectativas mostraron un leve repunte, con un avance moderado por parte de los consumidores que permitió registrar 14 cambios de cuadrante en el mes, es decir, siete positivos y siete negativos. Este contraste de resultados refleja la diversidad de indicadores que componen el Barómetro de la Economía Chilena, donde el panorama general sigue siendo preocupante.
Dentro del análisis de los subíndices, el de Expectativas registró una variación mensual positiva, aumentando de 25,7 a 27,8 puntos y moviéndose de «Bien, pero empeorando» a «Bien y mejorando». Este ascenso fue impulsado principalmente por un aumento significativo en el Índice de Confianza Empresarial, que pasó de 43,62 a 48,21 puntos, lo que indica un cambio en las percepciones de los empresarios sobre el futuro económico. Además, el Índice de Incertidumbre Económica mostró una disminución interanual del 17%, lo que abre una luz de esperanza tras meses de incertidumbre. Sin embargo, no todo fue positivo, ya que el Índice de Confianza de los Consumidores disminuyó, reflejando un deterioro en las proyecciones de los hogares.
La Situación Macroeconómica sufrió un golpe severo con una caer de 14,2 puntos, llevando el subíndice a 3,2. A pesar de esta baja drástica, se mantuvo en el cuadrante «Bien, pero empeorando», gracias a un ligero incremento en la Inversión Extranjera Directa. Sin embargo, los resultados del IMACEC son preocupantes, registrando un retroceso significativo, lo que denota debilidad en la actividad económica. La caída de la producción de bienes y un aumento en el tipo de cambio también contribuyeron a un diagnóstico complicado, resaltando la necesidad de monitorear de cerca la evolución de estos indicadores en los próximos meses.
El análisis de la Situación de los Consumidores revela un leve avance en la confianza del consumidor, con el subíndice aumentando 1,4 puntos, aunque aún se enfrenta a desafíos significativos. A pesar del repunte en la tasa promedio de los créditos de consumo, otros indicadores como la inflación y la tasa de ocupación registraron retrocesos, lo que sugiere que muchas familias continúan enfrentando dificultades financieras. La tasa de morosidad ha mostrado ciertas mejoras, pero no es suficiente para cambiar el tono negativo del informe, reflejando la tensión que persiste en el mercado laboral y el aumento del costo de vida.
En conclusión, el Barómetro de septiembre muestra una economía que pierde impulso, con una caída del Índice Económico IPP UNAB, arrastrado sobre todo por la Situación Macroeconómica. Las expectativas han mejorado, pero los desafíos para el crecimiento son evidentes, y el futuro del mercado laboral se presenta incierto. La exposición de la economía chilena a factores externos y la reciente caída del IMACEC aumentan las preocupaciones entre analistas y consumidores. Gonzalo Valdés, subdirector del Instituto UNAB de Políticas Públicas, enfatiza la necesidad de observar si la economía puede encontrar una senda de crecimiento sostenible en el futuro cercano, lo cual es crucial para mejorar el bienestar de los chilenos.
















