En el último episodio de «La Divina Comida», el conocido comediante Iván Arenas, famoso por su personaje del Profesor Rossa, hizo una inesperada revelación que dejó a todos impactados. Durante una conversación con Julia Vial, Juan Alcayaga, y los periodistas Felipe Vidal y Vial, Arenas abordó sus problemas de salud, sorprendiendo a los espectadores con una confesión sobre sus múltiples infartos y su lucha contra el cáncer. Este episodio, que se emitió el pasado sábado por la noche, se centró en la vida del comediante y su perspectiva sobre la muerte y la enfermedad, temas que abordó con una asombrosa franqueza.
El momento culminante de la noche llegó cuando Julia Vial mencionó los serios problemas de salud que ha enfrentado Arenas, comparándolo con personajes como Highlander o Deadpool, quienes desafiaron a la muerte. En respuesta, el comediante compartió su peculiar actitud hacia la vida y la muerte, desestimando la gravedad de sus condiciones de salud. «Si a mí me da lo mismo haber tenido los infartos, me da lo mismo el cáncer», afirmó con un tono desafiante, facilitando un diálogo sincero sobre la fragilidad de la vida y su fuerza personal.
Arenas no solo reveló su historia de padecimientos, sino que también dejó claro que sus elecciones de vida, como continuar fumando a pesar de sus múltiples problemas de salud, son parte de su carácter indomable. Recordó una anécdota cómica sobre el día de su cuarta cirugía de infarto, cuando, a pesar de la advertencia de su médico, sacó un cigarro en su habitación de hospital, subrayando su rebeldía ante la adversidad y la percepción de la muerte como algo inevitable.
Sin embargo, a pesar de su aparente despreocupación por la muerte, Arenas admitió que tiene un gran miedo: no a la muerte en sí misma, sino a la posibilidad de quedar incapacitado. Respondiendo a la pregunta de Vial sobre sus temores, el comediante expresó su inquietud sobre convertirse en parapléjico o sufrir de Alzheimer, situaciones que según él complicarían no solo su propia vida, sino también la de sus seres queridos. «Lo que no quiero, y ahí sí que me entro a una guerra interna, es quedar por ejemplo parapléjico», confesó.
Finalmente, la conversación culminó con Arenas expresando su postura sobre la eutanasia, revelando que es un firme creyente en este derecho. Reconoció que si alguna vez se enfrentara a una condición que deteriorara su calidad de vida de manera irreversible, consideraría la opción de la eutanasia como una solución. Esta reflexión final dejó a la audiencia no solo pensando en la vida y la muerte, sino también en el valor de vivir con autenticidad y sin miedo a expresar lo que realmente se siente sobre estos temas complejos.
















