Una persecución policial en Cerrillos culminó trágicamente en la madrugada del martes, cuando dos delincuentes de 22 años fueron abatidos por Carabineros tras intentar atropellar a los funcionarios que intervenían en su captura. Este incidente se enmarca en un contexto de creciente violencia en la región, en particular tras el asesinato del cabo segundo Cristopher Aguilera el pasado domingo, ocurrido en el mismo sector donde se desarrolló la persecución.
El evento comenzó cerca de la 1 de la mañana, cuando la 42ª Comisaría de Radiopatrullas intentó fiscalizar un Mazda 3 gris. Este vehículo ya era objeto de interés para la policía, dado que los delincuentes presentaban antecedentes penales, incluyendo órdenes de detención por diversos delitos. Una patrulla intentó detener el automóvil en la intersección de Las Dunas, en Lo Espejo, sin embargo, el conductor decidió escapar, lo que provocó un seguimiento que terminó en un enfrentamiento.
El seguimiento policial culminó en Avenida Lo Errázuriz con Pedro Aguirre Cerda, donde Carabineros logró rodear el vehículo. En un intento desesperado de huir, el conductor maniobró en reversa, colisionando contra un auto policial y, posteriormente, dirigiendo el Mazda hacia los funcionarios. Esto llevó a que los Carabineros, temiendo por su vida, hicieran uso de sus armas de servicio, impactando a ambos ocupantes del vehículo.
A pesar de los esfuerzos de reanimación realizados por los funcionarios policiales en el lugar, ambos delincuentes fueron declarados fallecidos poco después. La información disponible revela que ambos abatidos contaban con antecedentes judiciales y que uno de ellos tenía tres órdenes de detención vigentes: dos por receptación y una por robo con intimidación, lo que subraya la preocupación por la reincidencia delictiva en el país.
El fiscal Occidente, Pedro Aravena, confirmó la identidad de los abatidos y destacó su historial criminal. La situación ha generado debate sobre la problemática de la delincuencia en Chile y la respuesta de las fuerzas de seguridad ante un contexto de inseguridad creciente. La muerte del cabo Aguilera y estos nuevos eventos han llevado a la discusión sobre la necesidad de reformar el armamento y las tácticas utilizadas por Carabineros, así como a la importancia de implementar políticas más efectivas para hacer frente al crimen organizado en el país.
















