Un grave incidente ha conmocionado a la comuna de Vitacura, donde un empresario permanece en prisión preventiva tras agredir a un grupo de niños. El ataque se produjo el 10 de julio, cuando un grupo de menores, que se encontraba jugando al popular juego «rin raja» (tocar el timbre y correr), tocó la puerta del empresario A.P.A.A. en dos ocasiones. Este, en lugar de lidiar con la situación de manera pacífica, decidió salir de su casa en su camioneta Ford New Ranger 4×4 y perseguir a los niños por las calles de la comuna, un acto que ha dejado a la comunidad estupefacta y preocupada por la seguridad de los más jóvenes.
Durante la persecución, que terminó de manera trágica, A.P.A.A. alcanzó a dos de los menores y los agredió físicamente, además de obligarlos a entrar en su vehículo. La situación escaló rápidamente cuando el empresario, armado y bajo fuertes amenazas de muerte, obligó a otros cinco niños a abordar el vehículo, manteniéndolos secuestrados temporalmente en una maniobra que alarmó a los padres y vecinos. En un valiente intento por escapar, dos niños lograron saltar del coche, lo que, según informan, motivó al empresario a dejar a los demás en una esquina, pero no antes de haber infundido un profundo temor entre todos los involucrados.
A raíz de este suceso, doce padres de los menores agredidos decidieron presentar una querella en contra del empresario, acusándolo de sustracción de menores, lesiones, amenazas y porte ilegal de armas. Las autoridades de la Fiscalía Oriente han declinado hacer comentarios al respecto, aunque la situación sigue generando un intenso debate en la comunidad local sobre la necesidad de medidas de protección y vigilancia más estrictas. Los padres de los niños resienten la falta de seguridad en su entorno, y exigen que se tomen cartas en el asunto.
El colegio Manquehue, donde algunos de los niños asisten, ha emitido un comunicado reafirmando su compromiso con el bienestar de los estudiantes. El establecimiento ha puesto en marcha protocolos de apoyo psicológico y acompañamiento para los niños afectados, enfatizando la importancia de cuidar la salud mental y emocional tras experiencias tan traumáticas. La dirección del colegio ha subrayado que la prioridad es asegurar que los menores reciban la atención necesaria para superar este difícil episodio.
En medio de este clima de tensión, la seguridad en Vitacura ha cobrado relevancia, especialmente después de la reciente inauguración de la central de Cámaras en Ñuñoa, impulsada por Sebastián Sichel como un intento por combatir la delincuencia y garantizar la protección de los ciudadanos. La comunidad de Vitacura se pregunta ahora si se implementarán medidas similares para evitar que episodios de violencia como el vivido por estos niños se repitan en el futuro. La situación ha abierto un importante debate sobre la responsabilidad de los adultos y la protección de los más vulnerables en la sociedad.
















