Angélica Castro, la conocida animadora y modelo chilena, ha abierto su corazón en una reciente entrevista con el medio La Hora, donde tocó temas delicados sobre su separación del piloto de la Fuerza Aérea de Chile, Cristián de la Fuente. La conversación giró en torno a su actual estado emocional tras la ruptura, que ocurrió a mediados de 2022. Castro aseguró que se encuentra tranquila y en paz con la situación, destacando la importancia de seguir adelante y reconfigurar su vida tras el fin de su matrimonio.
Durante la entrevista, Angélica fue cuestionada sobre el nuevo romance de de la Fuente con la modelo Gabriela Bravo, el cual ha estado en boca de muchos desde su inicio. Con una actitud desinhibida, Castro respondió: «¿Cómo no voy a saber? ¿Por qué uno tiene que dar explicaciones? Es mi exmarido, no es mi amigo». Esta afirmación refleja su decisión de mantener una distancia emocional respecto a su ex pareja, enfatizando que ambos tienen derecho a rehacer sus vidas sin necesidad de rendir cuentas mutuamente.
Castro, quien también es madre de la hija que comparte con Cristián, comentó acerca de sus intentos previos de reconciliación. Recordó cómo, tras varios años de matrimonio, se siente natural buscar volver a lo que fue una familia unida. «Lo intenté porque es una familia, y además, es difícil entenderlo desde afuera», explicó. Este proceso de intentar reconstruir la relación fue, según sus palabras, un reto emocional significativo.
La animadora no esquivó la realidad de los desafíos que trae consigo la exposición pública, admitiendo que el dolor de la ruptura puede muchas veces llevar a un aislamiento emocional. A esto añadió que «el dolor es súper fuerte», lo que subraya la complejidad de manejar una separación tanto a nivel personal como en el ojo público. Castro parece estar en una posición de reflexión y autoconocimiento, lo cual sugiere que está aprovechando este tiempo de soltería para crecer y sanar.
Por último, Angélica Castro reafirma su compromiso con su hija como la única responsabilidad que mantiene con Cristián de la Fuente. Esta afirmación resalta su enfoque en el bienestar familiar a pesar de la separación. En un mundo donde los divorcios son a menudo mediáticos y cargados de controversias, la actitud de Castro parece ser un ejemplo de madurez y aceptación, centrándose en lo que realmente importa: la felicidad de su familia.
















