Una tragedia ha conmocionado a la comunidad de Rengo, en la Región de O’Higgins, donde una niña de solo 2 años falleció tras asfixiarse con un globo en su jardín infantil. El incidente ocurrió el pasado viernes por la tarde en la sala cuna “Pequeños sueños”, donde la pequeña, de nacionalidad chilena e hija de emigrantes haitianos, experimentó graves problemas respiratorios que terminaron en un desmayo. A pesar de los esfuerzos inmediatos del personal educativo, que la trasladó rápidamente al Cesfam local, la niña no pudo sobrevivir.
De acuerdo con la información proporcionada por Meganoticias, durante la evaluación médica realizada en el Cesfam, se encontró un globo de plástico alojado en la faringe de la menor, lo que confirmaría la causa de su asfixia. Este alarmante suceso ha generado una oleada de consternación entre los padres de otros niños en el jardín y en la comunidad en general, quienes han expresado su angustia y preocupación por las condiciones de seguridad en los centros educativos.
Ante la gravedad del caso, el Ministerio Público ha decidido tomar cartas en el asunto, ordenando la intervención de la Brigada de Homicidios (BH) de Rancagua. El subcomisario Pablo Pizarro, encargado de las investigaciones, comentó que actualmente están a la espera de los resultados de la autopsia para arrojar más luz sobre los hechos acontecidos. Este procedimiento es fundamental para entender lo ocurrido y determinar si hay alguna responsabilidad en el incidente.
El proceso de investigación ha comenzado con la toma de declaraciones a los funcionarios del jardín infantil. Según el subcomisario Pizarro, se están recopilando evidencias, incluyendo el levantamiento de grabaciones de cámaras de seguridad, así como entrevistas con el personal educativo y auxiliares que se encontraban presentes al momento del hecho. Este enfoque busca esclarecer las circunstancias que llevaron a este trágico desenlace.
Este lamentable incidente no solo pone de relieve la necesidad de implementar medidas de seguridad más rigurosas en los jardines infantiles, sino que también servirá de recordatorio de los peligros inherentes a objetos que, aunque comunes, pueden convertirse en un riesgo mortal para los más pequeños. La comunidad ahora espera respuestas que devuelvan a los padres la tranquilidad y la confianza en los espacios educativos que cuidan de sus hijos.
















