Este viernes se lleva a cabo la formalización del conductor Ignacio Palma Weinfeld, de 53 años, acusado por el atropello fatal de la cineasta Paz Ramírez, quien falleció el pasado domingo en Providencia. Ramírez, de 39 años, fue impactada por el vehículo de Palma mientras intentaba ayudar a su mascota en la avenida Andrés Bello, en la intersección de Manuel Montt. La Fiscalía, liderada por la fiscal jefe Rossana Folli, ha indicado que uno de los cargos que enfrenta el imputado es la conducción bajo la influencia del alcohol. La audiencia ocurre tras la ampliación de la detención del acusado, en espera de un informe de la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT) de Carabineros, crucial para determinar los delitos a imputar.
El imputado había estado prófugo tras el incidente y fue detenido el miércoles en su hogar en el centro de Santiago, en la intersección de Merced con Enrique Mac Iver. Tras su captura, se confirmó que el vehículo de Palma presentaba signos que indicaban su participación en el atropello. El teniente coronel de Carabineros, Fernando Bozo, señaló que el imputado tenía antecedentes previos de conducción en estado de ebriedad, lo que aumenta la gravedad de la situación. Además, se le realizó un narcotest para determinar si estaba bajo la influencia de drogas durante el accidente.
Durante la audiencia de este viernes, la Fiscalía formalizó al conductor por varios delitos, incluyendo la conducción bajo la influencia del alcohol que resultó en la muerte de Paz Ramírez y el incumplimiento de detenerse para prestar ayuda y avisar a las autoridades. El Ministerio Público ha solicitado prisión preventiva para Palma, argumentando que representa un peligro para la sociedad. Esta medida se plantea con la intención de garantizar la seguridad pública, al tratarse de un caso con connotaciones tan serias y trágicas.
Cabe destacar que, según la versión de Palma, él había estado en el Estadio Español en Las Condes antes del incidente, donde consumió solamente una copa de sangría durante el almuerzo con su familia. Sin embargo, las pruebas recabadas por Carabineros incluyen grabaciones de cámaras de seguridad que sugieren que el imputado ingirió entre cinco y seis copas de sangría esa tarde. La inconsistencia en su relato, sumada a su prófuga, ha hecho que el caso cobre mayor atención en los medios y entre la opinión pública.
El resultado de esta audiencia será fundamental no solo para el futuro del imputado, sino también para la búsqueda de justicia para la familia de Paz Ramírez, quien perdió la vida de manera trágica e inesperada. A medida que se avanza en la investigación, la comunidad espera respuesta que no solo esclarezca los hechos, sino que también genere reflexión sobre la responsabilidad al volante y el impacto de la conducción bajo los efectos del alcohol en la seguridad vial.
















