Durante la mañana de este viernes, familiares de internos que fueron trasladados a la nueva cárcel de Talca se acercaron al recinto penitenciario con el objetivo de conocer las condiciones en las que se encuentran sus seres queridos. En declaraciones a un matinal de CHV, varias personas, cuyo rostro no fue mostrado por motivos de seguridad, expresaron su preocupación por el repentino traslado de los reos a esta nueva unidad. La incertidumbre reinaba entre los familiares, quienes buscaban información sobre el bienestar de los internos y los cambios en su rutina diaria.
En un momento de gran tensión, los familiares fueron invitados a ingresar al recinto, donde se les proporcionó información sobre las condiciones de vida de los reos. Una madre que accedió a hablar con el programa «Contigo en la mañana» destacó que ahora hay un nivel de alimentación mejorado, asegurando que los internos recibirán cuatro comidas al día, incluyendo desayuno, almuerzo, once y cena. Además, se les informó que contarán con acceso a teléfonos públicos y videollamadas, lo que representa un avance significativo en la comunicación con sus familias.
La madre, quien prefería permanecer en el anonimato, señaló que la información brindada les otorgó un alivio considerable. «Lo bueno es que ya nos dieron información y estamos más tranquilas», afirmó. Una periodista del programa observó que la mujer parecía más contenta en comparación con su estado anterior, evidenciando un cambio positivo en su estado emocional. La espera, aunque aún existía, se tornó más llevadera al saber que su hijo se encuentra bien.
La mujer también hizo hincapié en las mejoras en el manejo de pertenencias dentro de la cárcel, mencionando que la ropa de los internos será lavada, secada y planchada por el personal penitenciario, lo que reduce la carga que los familiares deben llevar en términos de suministros. «No trajéramos tanta ropa porque ellos tienen sus cosas para lavarle adentro», explicó, sugiriendo que el ambiente en esta nueva unidad es más estructurado y cómodo en comparación con las instalaciones anteriores.
Este traslado ha generado un cambio notable en el entorno penitenciario de Talca. La madre, quien reveló que su hijo de 26 años está en calidad de imputado por el delito de robo con violencia, confiesa que el caso ha sido complicado, ya que le están pidiendo una pena de cinco años y un día por un teléfono. «Él nunca ha estado preso», concluyó la madre, destacando su angustia personal y la de otros familiares, pero al mismo tiempo reafirmando un nuevo nivel de tranquilidad tras la información recibida.
















