En el marco de la reciente controversia surgida a raíz de un informe de la Contraloría, el director de la Policía de Investigaciones (PDI), Eduardo Cerna Lozano, ofreció declaraciones sobre el funcionamiento de los controles fronterizos, específicamente en relación a la entrada de menores con visas de reunificación familiar. Cerna desmintió de manera tajante las acusaciones que apuntaban a una falta de control en los puntos de ingreso del país. «Es absolutamente falso que algún menor haya podido ingresar al país sin la debida supervisión; cada uno pasa por un control migratorio riguroso», enfatizó.
Para manejar el aumento de flujos migratorios, especialmente durante la llegada de vuelos chárter, la PDI ha implementado casetas exclusivas que se encargan de la fiscalización de estos pasajeros. Según explicó el director, el procedimiento implica una revisión minuciosa «uno a uno» para asegurar que la documentación del menor coincida con su visa de reunificación y con los datos del adulto que lo espera en el aeropuerto. Este protocolo tiene como objetivo garantizar que cada menor sea recibido adecuadamente por la persona vinculante.
El director Cerna destacó la importancia del acta de entrega, que constituye un aspecto crucial del procedimiento. Este documento formal permite llevar un control riguroso de quién se hace cargo del menor al momento de su ingreso al país. Así, en el acta quedan registrados los datos personales del adulto receptor, incluyendo nombre, información de contacto y su relación con el menor. Este nivel de registro es vital para la trazabilidad de cada niño, niña o adolescente que llega a Chile.
Además, Cerna subrayó que el acta de entrega debe ser firmada tanto por el oficial de la PDI responsable de la fiscalización como por el adulto que se lleva al menor, lo que añade una capa más de seguridad al proceso. «No existe la posibilidad de que un menor sea entregado sin este procedimiento claro y documentado», insistió el director, reafirmando la seriedad con que la PDI aborda la reunificación familiar de los menores.
Con este enfoque riguroso y detallado, el director de la PDI concluyó que el ingreso de menores con visas de reunificación no solo está controlado, sino que se realiza con altos estándares de trazabilidad y supervisión. Cerna aseguró que esta estructura operativa es suficiente para acallar cualquier duda sobre la procedencia y el acompañamiento de los menores que entran al país, afirmando que «no hay nada que temer sobre este proceso, ya que cada caso es atendido con la atención y el cuidado que merece».
















