La película En llamas, que se estrenará en Filmin el 23 de mayo de 2025, es una obra audaz del cineasta Zarrah Kahn, cuya infancia en Karachi y experiencia posterior en Canadá han influido profundamente en su visión artística y en la representación de la opresión que enfrentan las mujeres en su país natal. Desde su regreso, Kahn ha podido observar de cerca las duras realidades que afectan a las mujeres de su círculo inmediato, lo cual lo llevó a crear un filme que condensa sus observaciones en una narrativa poderosa y conmovedora. La película ha recibido elogios en importantes festivales internacionales, incluidos Cannes y Toronto, y ha sido designado como candidato a los Premios Óscar 2023 por Pakistán, consolidando su relevancia en el cine independiente contemporáneo.
La trama de En llamas sigue la vida de Mariam y Fariha, una madre y su hija, que se enfrentan a un entorno adverso tras la muerte de su patriarca. Kahn logra entrelazar elementos sobrenaturales y la crítica a la opresión estructural en la sociedad pakistaní, creando una atmósfera de constante tensión y desprotección. Las actuaciones de Ramesha Nawal y Bakhtawar Mazhar son clave para transmitir la fragilidad y fortaleza de sus personajes, quienes, a pesar de las adversidades, reflejan la resistencia de las mujeres. La película no solo es un comentario social, sino también un grito de empoderamiento que se presenta con una narrativa compleja y visceral.
La distintiva elección del terror psicológico y el realismo mágico en En llamas sirve como una herramienta para que Kahn aborde temas de opresión sin ser limitado por la censura en Pakistán. Al igual que una serie de directores contemporáneos influyentes, como Julia Ducournau y Jordan Peele, Kahn utiliza el género para comunicar realidades brutales y emocionales, permitiendo que el público se sumerja en el horror de forma simbólica. Este enfoque innovador aporta una dimensión alternativa al cine pakistaní, que históricamente ha luchado por representar las complejidades de la vida cotidiana de las mujeres en contextos conservadores.
El director durante el rodaje de En llamas se aseguró de centrarse en la autenticidad de Karachi, alejándose de los estereotipos visuales que con frecuencia dominan el cine de su país, que a menudo representa solo a las clases altas o las más bajas. Kahn busca mostrar «la belleza polvorienta y dura» de la ciudad, retratando complejos de clase media que rara vez se presentan en la ficción cinematográfica. Este compromiso con la realidad social y cultural se refleja en cada escena, contribuyendo a un retrato más completo y significativo de la vida en Pakistán y las luchas de las mujeres, que son a menudo silenciadas.
Con un presupuesto reducido y un tiempo limitado de rodaje de 25 días, En llamas ha logrado no solo capturar la esencia de los desafíos que enfrentan las mujeres en Pakistán, sino también provocar un diálogo sobre la importancia de dar voz a estas realidades. A medida que la película se acerca a su estreno, las expectativas son altas, y muchos esperan que despierte un debate sobre la violencia de género y el patriarcado. Kahn, con su visión audaz y su enfoque cinematográfico sincero, está listo para movilizar a su audiencia y demostrar que, a pesar de las adversidades, la fuerza de las mujeres nunca será extinguidas.
















