Este viernes, en un operativo llevado a cabo por la Brigada Investigadora de Delitos Económicos (Bridec) de Concepción, la Policía de Investigaciones (PDI) capturó a una mujer residente en Los Andes, Región de Valparaíso, quien es acusada de defraudar a víctimas de los recientes incendios forestales ocurridos en el Biobío. La detención se produce en medio de un contexto sensible, donde muchas personas han perdido sus viviendas y recursos en los siniestros que ocurrieron en enero. Las autoridades han intensificado sus esfuerzos para investigar y llevar a justicia a quienes intentan aprovecharse de la vulnerabilidad de estas comunidades afectadas.
La investigación de la PDI detectó que la mujer ha estado involucrada en una serie de fraudes a través de plataformas digitales, contactando a los damnificados a través de redes sociales y mensajería instantánea. Según los informes, se ofreció a las víctimas acceso a supuestos comités de vivienda en Punta de Parra, Tomé, promesa que incluía la posibilidad de recuperar parte de sus vidas tras los devastadores incendios. Aunque las víctimas fueron incentivadas a hacer depósitos de dinero bajo la promesa de recibir ayuda habitacional, esta se tradujo en una cruel estafa.
Las estrategias utilizadas por la sospechosa fueron meticulosamente planeadas, ya que tras realizar sus promesas económicas y recibir los pagos, la mujer bloqueaba a los damnificados y cesaba toda comunicación, dejándolos sin rastro. Esta práctica ha sido alarmante para los investigadores, quienes subrayan la necesidad de prevenir tales ilegalidades, especialmente en momentos de crisis humanitaria. La magnitud de la situación es preocupante, pues resalta la vulnerabilidad de personas que ya atraviesan grandes pérdidas.
Con la evidencia recopilada, la mujer fue trasladada al Juzgado de Garantía correspondiente, donde deberá enfrentar los cargos que se le imputan. Por el riesgo que representa y la naturaleza de los delitos, el tribunal determinó que quedara en prisión preventiva mientras se lleva a cabo la investigación. Este caso se suma a una serie de fraudes que han surgido en el contexto de desastres naturales, donde estafadores intentan sacar provecho de la desesperación ajena.
La situación ha generado inquietud no solo en la comunidad afectada, sino también en las autoridades, que están en alerta ante posibles nuevos casos de estafa. La PDI hace un llamado a la población para que se mantenga alerta y desconfiada ante ofertas que parecen demasiado buenas para ser verdad, instando a los damnificados a verificar cualquier tipo de asistencia o ayuda que se les ofrezca. Este lamentable episodio subraya la importancia de la solidaridad real en tiempos de crisis, así como la necesidad de proteger a quienes más lo necesitan.
















