El Gobierno chileno ha iniciado una ambiciosa estrategia para posicionar al país como líder mundial en la producción de hidrógeno verde, mediante la presentación del «Proyecto de Ley de Fomento a la Industria del Hidrógeno Verde (H2V)». Este proyecto, que constituye un efectivo soporte para la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde lanzada en noviembre de 2020, contempla un crédito tributario de hasta US$2.800 millones y un marco tributario especial destinado a los productores de este combustible limpio en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena. Según el Ministerio de Hacienda, esta iniciativa se plantea como una solución para impulsar inversiones en una industria que se define como emergente y esencial para la descarbonización del país.
El hidrógeno verde, obtenido a partir de fuentes de energía renovables como la solar y eólica, destaca por su capacidad de usarse sin generar emisiones dañinas, convirtiéndose en vapor de agua. Esto lo hace un componente clave en la transición hacia un modelo energético sostenible. El ministro de Hacienda, Mario Marcel, enfatizó que «el hidrógeno verde y su transformación a combustible es una industria nueva», lo que requiere un entorno favorable para la materialización de inversiones y la seguridad en la venta de estos productos. Así, se busca crear un marco estable que incentive la producción local y atraiga a inversionistas internacionales.
El proyecto legislativo establece un beneficio tributario transitorio que permitirá a las empresas que adquieran hidrógeno verde o sus derivados, como el amoníaco o el metanol, acceder a un crédito contra el Impuesto de Primera Categoría (IDPC). Este crédito se aplicará exclusivamente a la primera compra que realicen estas empresas a productores locales de H2V y se calculará en base a la cantidad adquirida. Se espera que se realicen seis licitaciones entre 2025 y 2030, para asignar este incentivo a proyectos nuevos de producción, comenzando con un mayor volumen de créditos que irá disminuyendo progresivamente en los años siguientes.
Además del beneficio tributario, se prevé la creación de un marco tributario uniforme y especial para los productores de hidrógeno verde en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena. Esto es especialmente relevante considerando las condiciones naturales privilegiadas de esta zona, que favorecen la producción de combustible limpio. Las empresas estarán exentas del Impuesto de Primera Categoría y tendrán derecho a solicitar la exención de IVA en la importación de bienes de capital, lo que les permitirá reducir costos operativos y fomentar el crecimiento de la industria en la región.
Finalmente, el proyecto exige que los productores contribuyan de manera activa al desarrollo regional, estableciendo la obligación de pagar una contribución anticipada, conforme a la Ley N° 21.210 que moderniza la legislación tributaria. Este proceso se deberá llevar a cabo tras la obtención de la resolución de calificación ambiental del proyecto. Ahora, el proyecto ha sido enviado a la Comisión de Hacienda del Congreso, donde será tramitado para su eventual aprobación, marcando un paso significativo hacia el establecimiento de Chile como un referente en la producción y uso de hidrógeno verde a nivel mundial.
















