Un incendio de gran magnitud se desató durante la madrugada del lunes 6 de abril en el corazón de Santiago, afectando a una casona que operaba como cité, generando preocupación entre los residentes de la zona. Las llamas comenzaron en la intersección de la avenida Ricardo Cumming con Catedral, donde equipos de emergencia se movilizaron rápidamente para combatir el fuego. El incendio, que se extendió velozmente por el inmueble de tres pisos, dejó a al menos dos personas lesionadas, entre ellas una mujer que se encontraba en medio del peligro.
Mientras los bomberos luchaban contra el avance de las llamas, una mujer atrapada en el tercer piso del edificio tomó la drástica decisión de lanzarse al vacío para escapar. En su descenso, impactó sobre un carabinero que formaba parte de los equipos de rescate, resultando ambos heridos. La rápida intervención de los servicios de emergencia permitió que tanto la mujer como el funcionario policial fueran trasladados a centros asistenciales cercanos, donde se confirmó que su estado no era crítico.
La magnitud del siniestro movilizó a más de 100 bomberos, quienes, con al menos 17 compañías, trabajaron arduamente para contener las llamas que amenazaban con expandirse aún más. A pesar de los esfuerzos, la complicado situación se mantuvo por varias horas, y fue recién cerca de las seis de la mañana que se logró controlar totalmente el incendio. Los rescatistas enfrentaron múltiples desafíos durante la operación, incluyendo el riesgo de derrumbes en la antigua estructura.
Según declaraciones del Comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago, Giorgio Tromben Marcone, el procedimiento de rescate se complicó por los derrumbes ocurridos en el interior de la casona, lo que dificultó aún más acceder a las áreas afectadas. En este contexto, el comandante comentó sobre el desafortunado incidente de la mujer que se lanzó desde el tercer piso, subrayando la gravedad de la situación. Marcone enfatizó que el personal actuó de inmediato para brindar asistencia a los heridos.
El saldo final del incendio en Santiago fue devastador, con varios lesionados y daños materiales significativos. Además de la atención médica para los heridos, ahora se requiere evaluar el impacto en la comunidad y las posibles pérdidas para quienes habitaban la casona. La emergencia ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar la seguridad en edificaciones antiguas de la ciudad y la importancia de las respuestas rápidas ante emergencias, aspectos que han sido tema de discusión en varias instancias municipales.
















