El miércoles por la tarde, un incidente en el centro de Santiago generó una fuerte discusión entre trabajadores, autoridades municipales y carabineros. La situación se desencadenó cuando una trabajadora de Claro que se encontraba promocionando planes de telefonía móvil desde un stand en la calle Santo Domingo fue amenazada por un guardia municipal. Según relató la víctima y confirmaron testigos, el inspector municipal le ordenó que abandonara la zona, a lo que ella se negó al no poder trasladar sus pertenencias sola. Este episodio desencadenó una serie de eventos que culminaron en un altercado más amplio.
El guardia municipal, visiblemente alterado, comenzó a insultar a la trabajadora, amenazándola con palabras como «te voy a perjudicar, y si quieres, ve y denúnciame a la policía». Atendiendo a estas amenazas, la mujer decidió acudir a los carabineros de la Primera Comisaría para reportar el incidente. La situación se complicó rápidamente, ya que los oficiales trataron de interrogar al inspector municipal involucrado, quien se negó a identificarse y afirmó que estaba en contacto con su supervisor. Este rechazo propició una confrontación que atrajo a más inspectores municipales, provocando un ambiente tenso en la escena.
Un video grabado por un carabinero mostró el enfrentamiento que se había intensificado cuando llegaron otros inspectores para respaldar al guardia municipal. En medio del tumulto, la trabajadora clamaba que estaba siendo acosada, mientras que el personal municipal intentaba obstruir la identificación del hombre que había amenazado a la trabajadora. En el video se escucha a un carabinero intentar apaciguar la situación, expresando que el personal del Casco Histórico estaba tratando de liberar al detenido, lo que generó aún más confusión y empujones entre los presentes.
Las tensiones culminaron en un cruce de acusaciones, donde el guardia se defendía argumentando que no era un criminal, sino un funcionario. Este enfrentamiento no solo puso de manifiesto la dificultad de los trabajadores móviles en las calles de Santiago, sino también la respuesta de las autoridades frente a situaciones de hostigamiento laboral. Las declaraciones de ambos lados reiteraron la necesidad de esclarecer el conflicto y las dinámicas de poder en juego entre los funcionarios municipales y los ciudadanos.
Como resultado del incidente, las amenazas dirigidas a la trabajadora fueron reportadas al Ministerio Público, quien ha abierto una investigación ante los hechos de posible ocultación de identidad y resistencia a la acción de Carabineros. Este suceso plantea interrogantes sobre la seguridad de los trabajadores en la vía pública y la actuación de las autoridades municipales en situaciones de conflicto. La comunidad espera que se tomen medidas adecuadas para garantizar un ambiente laboral seguro y respetuoso para todos.
















