En un giro inesperado de eventos, la actriz chilena Lorena Capetillo se ha convertido en el centro de una controversia viral tras ser acusada erróneamente de un incidente que tuvo lugar en Perú. La joven intérprete de 45 años ha compartido su angustia a través de Instagram, donde explicó que fue confundida con otra mujer de su mismo nombre que se negó a pagar a un repartidor en Lima. La confusión la dejó atónita, especialmente considerando la violencia digital que ha surgido a raíz de la situación, donde su identidad fue utilizada para atacar su reputación sin pruebas suficientes.
Capetillo comenzó a recibir un aluvión de mensajes agresivos por parte de internautas, los cuales no dudaron en insultarla, catalogándola de ‘abusadora’ y ‘muerta de hambre’. «Ayer en la tarde, comencé a recibir insistentes mensajes que decían: ‘Paga el delivery'», relató la actriz, quien se vio empujada a investigar la causa de dicha furia colectiva. Su búsqueda de respuestas la llevó a descubrir que la polémica estaba relacionada con un video grabado en Perú y, al darse cuenta del error, decidió aclarar su posición.
Una vez contactada por algunos de sus acusadores, Capetillo se enteró que uno de ellos le pidió disculpas tras reconocer que su comentario fue apresurado. «No me fijé por la rabia del delivery y solo comenté, es por eso que pido disculpas», confesó el interlocutor, quien tras ver las fotos de la actriz, admitió que no se parecía a la mujer del video. Este incidente resalta la peligrosidad de las acusaciones infundadas en la era digital, donde un comentario puede tener consecuencias devastadoras en la vida de las personas.
La actriz aprovechó la oportunidad para reflexionar sobre la violencia digital que puede resultar de tales malentendidos. «La gravedad de este asunto, además de implicar a una persona inocente, es la violencia desmedida de parte de las personas», alertó Capetillo, enfatizando la rapidez con la que las redes sociales pueden propagar información errónea. La falta de verificación antes de emitir juicios ha llevado a muchos a actuar sin consideración, lo que puede ser perjudicial, no solo para su imagen, sino también para su salud mental.
A pesar de la situación, Capetillo logró mantener la calma y no se sintió emocionalmente afectada. Sin embargo, manifestó su preocupación por aquellos que no tienen la misma fortaleza. «Me quedé pensando en las personas que pueden estar pasando por un proceso vulnerable o frágil y que por menos han llegado al suicidio», reflexionó. Para cerrar, hizo un llamado a la responsabilidad, instando a aquellos que continúan confundiendo su identidad que se informen mejor antes de atacar. «Dejo este video para quienes quieran seguir llegando a este perfil con ganas de agredir, que yo no soy esa mujer», enfatizó.
















