En un conmovedor giro de los acontecimientos en el caso de Julia Chuñil, la Fiscalía reveló que un hombre de 93 años, quien se ha confirmado como la segunda víctima y testigo clave, fue encontrado en un estado deplorable dentro de su hogar en la mañana del miércoles. Este anciano vivía en el mismo domicilio que Julia, la adulta mayor desaparecida, y su condición de salud ha desatado una ola de indignación y preocupación en la comunidad. Las autoridades han comenzado a indagar más profundamente en el entorno familiar de Julia, descubriendo una serie de circunstancias alarmantes que apuntan hacia una situación de abuso y negligencia por parte de sus hijos y yerno.
Según los reportes de la Fiscalía, el hombre, identificado como Javier Troncoso, había sido defendido por Julia en un incidente anterior donde este sufrió un ataque a mano de su propio hijo, quien intentó robarle su pensión. Este acto heroico la convierte no solo en una madre pero en una figura protectora dentro de un entorno familiar lleno de conflictos. Sin embargo, la tragedia continuó cuando, en un forcejeo, Troncoso fue víctima de un asesinato perpetrado por su propio hijo, lo que llevó a Julia a convertirse en la principal defensora de su bienestar.
Durante las operaciones de allanamiento a la vivienda, Carabineros halló al anciano en condiciones de grave abandono y maltrato, lo que generó un fuerte repudio en la sociedad. El informe del matinal ‘Contigo en la Mañana’ destacó que el hombre presentaba signos de malnutrición, además de contusiones, mordeduras de roedores y se encontraba cubierto con una sábana, lo que evidenciaba una alarmante falta de cuidado. Esta situación ha sumado presión sobre la Fiscalía para tomar medidas decisivas contra los miembros de la familia, quienes fueron detenidos como parte de la investigación.
El traslado del anciano al Hospital Base de Valdivia reveló aún más la gravedad de su estado de salud. Al llegar, se encontró con que él estaba desorientado y con una serie de condiciones médicas críticas, como fractura dorso nasal, crisis hipertensiva y un cuadro respiratorio alarmante. La combinación de malnutrición y lesiones pasadas ha llevado a los médicos a considerar su situación como bastante complicada. Esto pone en evidencia la violencia y el abandono que ha sufrido, desdibujando la narrativa que defendía la supuesta buena relación que mantenía con su familia.
La Fiscalía, en la audiencia de formalización, afirmó que el anciano nunca recibió atención adecuada por parte de quienes supuestamente debían cuidarlo, desestimando las declaraciones de la defensa que intentaban retratar una situación familiar positiva. Las circunstancias en las que fue encontrado abren un nuevo capítulo en este escalofriante caso, donde la vida de una mujer y la de un hombre anciano se entrelazan en un ciclo de abuso, violencia y, trágicamente, en la lucha por la supervivencia frente a un entorno familiar disfuncional.
















