En los últimos años, el uso de tecnologías de pago digital ha crecido exponencialmente en Chile, especialmente después de la pandemia que aceleró la digitalización de las pequeñas y medianas empresas (Pymes). A pesar de este avance, diversos mitos persisten en la mente de muchos emprendedores, impidiéndoles adoptar soluciones como las máquinas POS. Mercado Pago, en una reciente revisión de mitos, destacó que las máquinas de pago no son exclusivamente para grandes empresas, y que hoy en día están cada vez más al alcance de Pymes, ofreciendo herramientas que facilitan tanto la gestión del negocio como el acceso a nuevas oportunidades de crecimiento. Según Pablo Zabaleta, Director de Pymes de Mercado Pago, “la tecnología ha reducido barreras, permitiendo que prácticamente cualquier emprendedor pueda acceder a soluciones digitales.”
Uno de los mitos más comunes es que tener una máquina POS implica altos costos de adquisición y mantenimiento. Al respecto, Mercado Pago aclara que existen diversas alternativas según el tamaño de comercio y su capacidad económica. Mientras algunos proveedores operan con arriendos mensuales, otros permiten la compra única de dispositivos como el Point Smart 2, evitando gastos recurrentes. Esto ha facilitado que un número creciente de emprendedores se sienta motivado a integrar estas herramientas en su operación diaria, mejorando así su capacidad competitiva en el mercado.
Otro aspecto que ha generado confusión es el tiempo de abono de las ventas realizadas a través de estas máquinas. Históricamente, los comerciantes debían esperar días para ver reflejadas sus ganancias en la cuenta bancaria. Sin embargo, el panorama ha cambiado. Actualmente, existen soluciones que permiten acceder al dinero de manera casi instantánea, lo cual es crucial para la gestión de flujo de caja de las Pymes. Zabaleta enfatiza que “para una pyme, disponer de su dinero rápidamente puede marcar una diferencia importante,” lo que demuestra cómo el acceso veloz a los recursos financieros impacta positivamente la operación del negocio.
A pesar de la creciente adopción de máquinas POS, muchos emprendedores creen que todas las soluciones disponibles son iguales. Sin embargo, hay variaciones significativas en aspectos como los tiempos de abono, el modelo de cobro y las herramientas de gestión que cada proveedor ofrece. Zabaleta sugiere que es fundamental analizar las opciones más allá de la mera transacción, advirtiendo que las diferencias pueden afectar directamente la experiencia comercial. Buscar la opción que se ajuste mejor a las necesidades específicas de cada negocio es esencial para maximizar los beneficios de la digitalización.
Finalmente, otro mito recurrente es la percepción de que las máquinas POS son complicadas de usar. Actualmente, la simplificación de los procesos ha permitido que los comerciantes, independientemente de su edad o nivel tecnológico, puedan adoptar estas herramientas sin mayores dificultades. Muchas de estas soluciones se pueden contratar de manera sencilla y rápida en línea. Zabaleta concluye que “la inclusión financiera” no solo se trata de tener un método para cobrar, sino de la capacidad que estas herramientas brindan para mejorar la gestión y permitir un crecimiento sostenible a largo plazo. Esto deja claro que los pagos digitales son una inversión estratégica para cualquier emprendedor.
















