Uno de los dramas más comentados en Farandulandia ha sido el abrupto quiebre entre la animadora Tonka Tomicic y el empresario Leonardo Farkas. Durante años, ambos mantenían una relación cercana, repleta de muestras de apoyo y afecto. Sin embargo, esta buena relación se vio truncada, dejando a muchos sorprendidos. Originalmente, Farkas había sido una figura prominente en la vida de Tomicic, incluso financiando su costoso matrimonio con Parived, un gesto que cimentó aún más su vínculo. Sin embargo, el fin de esta amistad ha generado especulaciones diversas, y los motivos exactos han permanecido en la nebulosa del entretenimiento chileno a pesar de los rumores que circulaban en los medios.
La situación empezó a tomar forma cuando Cecilia Gutiérrez, periodista reconocida en el mundo del espectáculo, dejó entrever que el conflicto surgió a raíz de un préstamo solicitado por Parived a Farkas. Este pretendía establecer un negocio minero, pero, tras la negativa de Farkas de otorgar la suma completa, el clima de la amistad se tornó tenso. Gutiérrez relató que Farkas, al no recibir el dinero completo, optó por pedirle a Tomicic que intercediera, algo que ella habría rechazado al señalar que debía tratarlo directamente con su esposo. Fue este manejo, según Gutiérrez, lo que colmó la paciencia del excéntrico empresario, llevando a la ruptura.
Sin embargo, en el año 2023, Farkas desmintió las especulaciones sobre un conflicto abierto con Tomicic y su esposo. Aunque admitió que había un distanciamiento, enfatizó que este se debía a cuestiones privadas ajenas a los rumores económicos que rondaban en la prensa. Esta declaración dejó a muchos preguntándose si realmente los problemas entre ellos estaban más en la superficie o si existía un factor más profundo que afectaba su relación. Para muchos, la falta de claridad en su postura sólo ha aumentado la intriga respecto a lo que realmente ocurrió entre esta pareja de ex amigos.
El misterio recibió un nuevo giro en mayo de 2025, cuando Claudia Schmidt, a través del podcast Juzgamos y nos Funamos, reveló que el distanciamiento no había sido por motivos económicos, sino por un conflicto de respeto vinculado a Betina Friedman Parker, la esposa de Farkas. Según su relato, la situación se intensificó cuando Betina llegó tarde a una reunión y, al ser invitada a compartir un plato, Tomicic y Parived se negaron, lo que consideraron un gesto despectivo. Esta situación fue una bomba para muchos, puesto que muchos creían que la ruptura se debía únicamente a temas monetarios.
Schmidt profundizó en los detalles, explicando que el desaire no consistió solo en el rechazo a compartir la comida, sino en la falta de consideración hacia una persona que había organizado el encuentro. En sus palabras, la negativa de Tomicic y Parived a ceder el plato decía mucho sobre la dinámica de la relación y los valores que sostenían. Para Claudia, el fondo del problema no fue solo un plato de pasta, sino una reflexión más profunda sobre las relaciones interpersonales: «no todo en la vida es dinero». A medida que el drama se desarrolla, queda claro que el distanciamiento entre estas personalidades del espectáculo no solo ha sido un asunto de dinero, sino que refleja tensiones más complejas en las relaciones y el respeto mutuo.
















