Una organización criminal ha sido desmantelada tras una investigación de cinco años dedicada al robo y exportación ilegal de cobre, con un enfoque particular en el mercado asiático, especialmente China. La operación, conocida como «Operación Alto Voltaje», resultó en la recaudación de aproximadamente 860 mil millones de pesos a través de la venta y las devoluciones de IVA asociadas con exportaciones ilícitas. Este caso ha sacudido la región sur de Chile, llevando a las autoridades a realizar 49 allanamientos y a la detención de 28 individuos, entre los cuales se destaca Abdel Karim Sukni Guadalah, conocido por ser el hermano de la abogada Helhue Sukni, quien ha captado la atención de los medios de comunicación por su alto perfil.
De acuerdo con información proporcionada por la Policía de Investigaciones (PDI), el clan delictual estaba integrado por dos familias, una de las cuales operaba en el sur del país, especializándose en el robo de cobre de empresas de telecomunicaciones y energía. La Fiscal Regional (s) de Los Lagos, María Angélica de Miguel, explicó que los miembros del grupo tenían experiencia en este tipo de delitos, ya que en algunos casos habían trabajado directamente con empresas subcontratistas de telecomunicaciones y energía eléctrica, facilitando así el acceso y la extracción del cableado.
Una vez sustraído, el cobre era trasladado a chatarrerías y centros de acopio, donde se procesaba antes de su transporte al norte del país. La fiscal Tamara Molina detalló que los vehículos utilizados para transportar el producto, pertenecían o eran arrendados por el clan familiar. Un intermediario jugaba un papel crucial en este proceso, ya que este ‘pasamano’ era responsable de traspasar la mercancía a otro clan, contribuyendo así a la cadena delictiva que operaba con impunidad.
La ruta de exportación estaba claramente definida, ya que la carga llegaba hasta la comuna de Alto Hospicio antes de ser enviada al puerto de Iquique para su posterior exportación a Asia. Para darle una apariencia de legitimidad a sus operaciones, la organización utilizaba empresas fachada, generando facturas falsas y alterando documentación tributaria que les permitía acceder a importantes devoluciones de IVA. Según los detalles ofrecidos, las devoluciones superaron los 58 mil millones de pesos, lo que demuestra la escala y sofisticación de sus actividades delictivas.
Después de siete meses de investigación, las autoridades lograron incautar cerca de 187 toneladas de cobre, así como 11 armas de fuego, 63 propiedades y 40 vehículos asociados con la actividad delictual. Además, se procedió a congelar 81 cuentas bancarias vinculadas a la organización. Este desmantelamiento no solo representa una victoria para las fuerzas de seguridad, sino que también pone de manifiesto la magnitud de un negocio que alcanzó cifras billonarias, suficientes para costear hasta 18 Teletones. Los detenidos enfrentarán la justicia este jueves, en un caso que ha revelado una profunda red de criminalidad organizada en el país.
















