El monitoreo reciente realizado por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) en el complejo volcánico Laguna del Maule ha puesto en alerta a las autoridades locales, tras registrar un notable incremento en los sismos relacionados con fracturamiento de roca, conocidos como sismos volcanotectónicos. Hasta la mañana de este lunes, se contabilizaban más de 100 movimientos telúricos que conforman un fenómeno descrito como un «enjambre» sísmico, lo que ha despertado diversas inquietudes en la población de la región del Maule.
Según el informe emitido a las 07:10 horas, el sismo más intenso de este fenómeno ocurrió a las 06:28 horas, con una magnitud local de 2,9 en la escala de Richter. Los datos más detallados indican que este evento tuvo su origen a 36,098°S de latitud y 70,483°O de longitud, y se produjo a una profundidad de 7,23 kilómetros. Aunque esta magnitud no es considerada peligrosa, la cantidad y frecuencia de los sismos en la zona han llevado a la activación de protocolos de prevención.
A raíz de los hallazgos, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ha decidido mantener un estado de alerta temprana preventiva para la comuna de San Clemente, dada la actividad volcánica observada. Esto incluye recomendaciones de monitoreo constante y preparación ante cualquier eventualidad que pudiera surgir a partir de la actividad sísmica en el área, lo que podría relacionarse con una creciente actividad del volcán.
Las autoridades han establecido un perímetro de seguridad de 2 kilómetros alrededor de la zona donde se registra la mayor emisión de dióxido de carbono (CO2), restringiendo el acceso a esta área crítica. Los expertos de Sernageomin advierten que este tipo de emisión puede ser un indicativo de cambios en el comportamiento del volcán que podrían influir en una eventual erupción, lo cual hace que la cautela y la vigilancia en la región sean fundamentales.
Finalmente, la comunidad de San Clemente ha sido instada a mantenerse informada sobre la situación volcánica y a seguir las indicaciones de las autoridades. Aunque por el momento no se han reportado daños ni evacuaciones necesarias, la prevención y el monitoreo constante se consideran claves ante la posibilidad de futura actividad eruptiva en el complejo volcánico Laguna del Maule.
















