El reciente fallo del Trigésimo Cuarto Juzgado del Crimen de Santiago ha generado controversia al resolver el sobreseimiento “total y definitivo” del sacerdote Felipe Berríos, debido a la prescripción de la investigación por abuso sexual denunciada por una mujer. Según informa Meganoticias, los hechos se refieren a un incidente ocurrido en agosto del año 2000 durante un retiro espiritual en el Santuario de Schoenstatt, ubicado en la comuna de La Florida. A pesar de que la acción penal ya no puede avanzar, el tribunal ha reconocido que existieron actos de connotación sexual dirigidos hacia la víctima, quien en ese entonces tenía 15 años.
El fallo del tribunal establece que, aunque no se puede continuar con respecto al sacerdote por cuestiones legales relacionadas con el plazo de prescripción, existen evidencias suficientes que dan fe de la vulneración sexual sufrida por la víctima. Se destaca que el testimonio de la afectada ha sido consistente a lo largo del tiempo, lo que otorga validez a su relato. Varios elementos probatorios presentados durante el juicio permiten corroborar la narración de la víctima, lo que resalta la naturaleza seria de las alegaciones.
A lo largo del proceso, el testimonio de la denunciante se ha mantenido estable y coherente, lo que ha fortalecido la conclusión del tribunal sobre la veracidad del abuso. El fallo menciona que no se han encontrado contradicciones significativas, lo que ha permitido que el tribunal acredite la veracidad de los hechos denunciados. Esta coherencia en el testimonio ha sido crucial para la construcción de un cuadro probatorio sólido en el caso.
A pesar del reconocimiento de la veracidad de los hechos, el fallo también establece que, debido a la prescripción, el sacerdote no enfrentará consecuencias penales. Este aspecto ha generado reacciones mixtas dentro de la comunidad, donde muchos consideran que una regla de tiempo no debería eclipsar la gravedad de las acusaciones. Activistas y defensores de los derechos de las víctimas han expresado su preocupación por la impunidad que puede resultar de situaciones legales como esta, donde el tiempo limita la búsqueda de justicia.
En un contexto más amplio, este caso pone de relieve la importancia de abordar los delitos de abuso sexual con seriedad y urgencia. Para quienes son víctimas de violencia, es vital conocer que existen canales de ayuda disponibles. El Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) ofrece orientación a través del fono 1455, línea que permite a las víctimas y testigos acceder a recursos y apoyo para enfrentar situaciones de maltrato. La continuación de estos diálogos es esencial para fomentar un entorno donde las víctimas puedan ser escuchadas y apoyadas.
















