Un trágico accidente tuvo lugar el miércoles 14 de mayo en la autopista Cuacnopalan-Oaxaca, dejando un saldo devastador de al menos 21 muertos. El siniestro se produjo en el kilómetro 28 de la mencionada carretera, involucrando a tres vehículos: una pipa que transportaba cemento, una camioneta tipo Sprinter que trasladaba turistas y un autobús de la línea AU. Este accidente es considerado uno de los más graves en las últimas semanas, subrayando la recurrente problemática de la seguridad vial en México.
De acuerdo con los testimonios recogidos en el lugar de los hechos, la pipa estaba circulando a alta velocidad y, supuestamente, su conductor podría haber perdido el control debido a que se quedó dormido al volante. La primera colisión fue contra la camioneta Sprinter, que en ese momento llevaba a un grupo de turistas que se dirigía desde Tehuacán. Posteriormente, el impacto se extendió al autobús de pasajeros, causando una catástrofe en cadena que dejó a numerosas personas atrapadas entre los destrozos.
Las autoridades de Puebla, incluida la Guardia Nacional, respondieron rápidamente a la emergencia, llegando al lugar poco después de las 10:45 horas. Inicialmente, se reportaron ocho fallecidos, pero la cifra fue actualizándose con el paso de las horas. El secretario de Gobernación del estado, Samuel Aguilar Pala, no tardó en confirmar que el número de víctimas fatales ascendía a 21 hacia las 15:00 horas, lo que resalta la gravedad del incidente y la necesidad de una revisión urgente de las condiciones de seguridad en las carreteras.
Las víctimas heridas fueron trasladadas al Hospital Sagrado Corazón de Tehuacán, donde se les brindó atención médica de emergencia. Sin embargo, la situación se volvió aún más crítica a medida que el trabajo de los equipos de rescate avanzaba, enfrentándose a la complicada tarea de liberar a las personas atrapadas dentro del autobús. Hasta el cierre de la edición, se desconocía la identidad de las víctimas, y los hospitales locales ya reportaban un colapso en sus capacidades debido a la gran cantidad de heridos.
El tramo de la autopista permanece cerrado mientras las autoridades continúan su investigación sobre las causas del accidente. La saturación del anfiteatro local también ha sido un tema destacado en medios regionales, ya que el número de cuerpos es considerable y hace que la situación sea aún más dramática para las familias afectadas. Este triste suceso pone de manifiesto la urgencia de implementar medidas más efectivas en materia de seguridad vial para prevenir incidentes tan mortales en el futuro.
















