En un trágico suceso ocurrido en el centro de Santiago, María Alejandra Flores Rodríguez, una joven de 20 años, perdió la vida tras un accidente de tránsito mientras se dirigía a la casa de unos amigos. Este terrible evento tuvo lugar en la madrugada del viernes, en la intersección de Tarapacá con San Francisco, donde el automóvil en el que viajaba fue impactado de manera violenta por otro vehículo. A pesar de ser trasladada a un centro asistencial, María Alejandra falleció varias horas después a causa de las graves lesiones sufridas en el choque.
Las investigaciones preliminares apuntan a que el responsable del accidente es un carabinero de 22 años que conducía en estado de ebriedad. Este individuo, que estaba acompañado por otros seis funcionarios de la policía, fue detenido tras el accidente, y todos los involucrados han sido desvinculados de la institución. Este hecho ha generado una fuerte indignación en la comunidad, que clama por mayor responsabilidad y controles más estrictos en la conducción por parte de los agentes de la ley.
María Alejandra, originaria de Medellín, Colombia, llegó a Chile a los 18 años con el sueño de proporcionarle apoyo económico a su familia. Su trayectoria educativa comenzó con un curso de manicurista, pero su verdadero interés radicaba en la música, donde había comenzado a labrarse un camino como DJ. Recientemente había comenzado a participar en eventos locales y tenía programada una presentación significativa para el mismo día en que ocurrió su fallecimiento, así como planes de viajar a Argentina para seguir expandiendo su carrera.
La noticia de su muerte ha conmovido a muchos, y amigos y seres queridos han expresado su tristeza e incredulidad frente a esta injusta pérdida. «Era una persona increíble, siempre sonriendo y luchando por sus sueños», relató un amigo cercano a María Alejandra, quien destacó su valentía para dejar su hogar en busca de oportunidades. Los sentimientos de dolor se intensifican ante la promesa de un futuro brillante que se ha visto truncado de manera abrupta.
Mientras tanto, los padres de María Alejandra se preparan para viajar a Chile desde Colombia con el objetivo de gestionar el traslado del cuerpo de su hija de regreso a su país natal. La familia se encuentra en una difícil situación económica y ha solicitado apoyo para cubrir los costos de repatriación. La tragedia ha resaltado la necesidad de una reflexión sobre la seguridad vial y los efectos devastadores que el consumo de alcohol puede tener no solo en el infractor, sino también en vidas inocentes.















