Durante la noche del domingo, un incidente alarmante tuvo lugar en Ñuñoa, donde sujetos desconocidos instalaron una bomba simulada en la puerta de la casa del comentarista político y escritor Fernando Villegas Darrouy. Según informes de T13, el artefacto fue acompañado de panfletos que lo acusaban de ser un «fascista», evidenciando un acto de intimidación política con el objetivo de generar miedo entre los habitantes de la zona. Este hecho, que podría haber tenido graves consecuencias si se tratara de un dispositivo real, ha conllevado una creciente preocupación en la comunidad por la escalada de violentas amenazas en el ámbito político.
El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel Ramírez, se pronunció sobre el suceso, afirmando que no se debe considerar simplemente como una «amenaza» o una «casualidad». El edil advirtió que la naturaleza del artefacto, que contenía cables y elementos que generaban ruidos expansivos, revelaba una clara intención de hacer creer que se trataba de una bomba activa. Tras la intervención del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE), el artefacto fue desactivado en la medianoche, evitando así posibles daños en la vecindad.
El alcalde Sichel extendió su apoyo a Fernando Villegas, asegurando que la municipalidad no tolerará ninguna forma de violencia, terrorismo o amenazas políticas. Asimismo, anunció que se están recopilando pruebas y testimonios para presentar una querella contra los responsables de este acto deleznable. Se prevé que el material de las cámaras de seguridad de la zona sea fundamental para identificar a los autores de este ataque que merman la convivencia pacífica y democrática.
Las autoridades locales también están investigando posibles vínculos de este incidente con movimientos anárquicos o grupos radicales de izquierda, que podrían haber llevado a cabo esta acción extrema como una manifestación de su descontento político. La presencia de lemas incendiarios en los volantes, que incluían frases como «perro de los ricos» y una imagen de Ernesto «Che» Guevara, señalan un contexto de polarización y antagonismo que afecta el clima político en el país.
A raíz de esta grave situación, el municipio de Ñuñoa ha implementado medidas de seguridad adicionales alrededor de la vivienda de Villegas, estableciendo un punto fijo de resguardo y haciendo patrullajes constantes con Carabineros en la zona. Este suceso pone de relieve la necesidad de un debate profundo sobre la seguridad de los ciudadanos y la protección de la libertad de expresión en un entorno cada vez más hostil hacia los disidentes políticos.
















