La Fiscalía peruana ha iniciado una investigación preliminar este lunes para identificar a los responsables de la colocación de carteles amenazantes en la sede de la Federación Peruana de Fútbol (FPF). Estos carteles, que contenían advertencias de muerte a los árbitros, son considerados un acto grave de coacción y daño simple. El Ministerio Público ha ordenado que el personal de la Comisaría de San Luis, en Lima, recabe declaraciones de testigos, analice los videos de las cámaras de seguridad y realice una inspección criminalística en la Villa Deportiva Nacional, donde se perpetró el hecho.
Los afiches, que provocaron una fuerte indignación en el ámbito deportivo, llevaban la perturbadora frase: «Cuando matemos a un árbitro, van a dejar de robarnos». Esta declaración aprehensiva se produce en un contexto tenso, derivado de que la Comisión Nacional de Árbitros (Conar) admitió el error de no sancionar un penal a favor del delantero Paolo Guerrero, de Alianza Lima, durante el partido en el que perdieron 1-0 ante Cienciano. Las gradas, sorprendidas y enojadas, reflejaron la polarización creciente entre los aficionados y los árbitros.
En respuesta a este alarmante acto de violencia, la Federación Peruana de Fútbol emitió un comunicado este lunes en el que condena enérgicamente las amenazas dirigidas a los árbitros. La FPF no solo rechaza las acciones violentas provenientes de clubes profesionales y medios de comunicación, sino que también subraya la importancia de mantener un ambiente de respeto y deportividad dentro del deporte. Este tipo de amenazas no solo socavan la integridad del fútbol en el país, sino que también representan una amenaza a la seguridad de quienes ejercen su labor arbitral.
Además, la FPF expresó su preocupación por las declaraciones recientes de algunos representantes de Alianza Lima, quienes utilizaron un lenguaje despectivo en relación al arbitraje del partido contra Cienciano. Este tipo de comentarios, enfatiza la FPF, contribuyen a un clima de hostilidad y violencia que afecta gravemente el desarrollo del fútbol profesional en el Perú. Las instituciones del deporte deben trabajar unidas para erradicar toda forma de violencia y promover la ética y el respeto dentro de los recintos deportivos.
Finalmente, la situación plantea serias interrogantes sobre cómo los clubes y sus aficionados se relacionan con la autoridad del arbitraje. La FPF y la Conar deben implementar medidas efectivas para garantizar la seguridad de los árbitros y fomentar un ambiente de respeto y juego limpio. Con una investigación en curso y la condena pública de estos actos, se espera que la justicia se imponga y que se envié un mensaje contundente contra la violencia en el deporte.















