Una joven de 19 años fue arrestada en las últimas horas por la Policía de Investigaciones (PDI) tras realizar amenazas de colocar una bomba en las instalaciones de la Universidad de Chile. La detención tuvo lugar en su domicilio, ubicado en Estación Central, y fue llevada a cabo por la Brigada del Cibercrimen, que se encargó de investigar el caso después de que el mensaje amenazante fuera difundido en una cuenta de Instagram. La publicación inquietante alertó a las autoridades, quienes actuaron de manera inmediata para prevenir posibles actos de violencia.
La amenaza, que fue publicada este fin de semana, decía textualmente: ‘El lunes voy a poner una bomba en el DCC, primer y único aviso’. Este tipo de mensajes no solo generan terror entre la comunidad estudiantil, sino que también son consideradas infracciones graves a la ley, por lo que la PDI no tardó en iniciar una investigación que culminó en la aprehensión de la joven. Durante el procedimiento, se incautó un iPhone que se utilizó para realizar la amenaza, lo que permitirá a las autoridades rastrear el origen del mensaje.
La mujer fue trasladada a las dependencias de la Brigada del Cibercrimen Metropolitano, donde se someterá a un proceso legal por el delito de amenazas. Las autoridades han destacado la importancia de tomar en serio este tipo de situaciones, ya que la seguridad de los estudiantes y del personal académico es primordial. Este incidente es el segundo arresto en una semana relacionado con amenazas contra instituciones educativas, lo que pone de relieve la creciente preocupación acerca de la seguridad en las universidades de la capital.
El caso de esta joven se suma a la detención de un hombre conocido como ‘Amermelao’, quien fue arrestado la semana pasada por enviar amenazas de masacre a varias universidades de Santiago. Tras su formalización, quedó en libertad, lo que ha generado debate en torno a las leyes que regulan este tipo de delitos y la manera en que son tratados por el sistema judicial. Los ciudadanos esperan que las autoridades tomen acciones más contundentes para prevenir este tipo de amenazas y garantizar la seguridad de todos.
Las instituciones educativas han comenzado a implementar protocolos de seguridad más rigurosos en respuesta a estas amenazas. La comunidad universitaria está en alerta y se están realizando reuniones para debatir sobre la seguridad, el manejo de crisis y el apoyo a estudiantes que puedan sentirse angustiados por estos eventos. Se hace un llamado a los estudiantes para que reporten cualquier mensaje sospechoso o comportamiento extraño a las autoridades, recordando que la seguridad en el entorno académico es un esfuerzo conjunto.
















