El jueves, se llevó a cabo una importante reunión entre los Ministerios de Obras Públicas, Economía, Interior y Vivienda, para abordar los devastadores daños causados por los temporales de julio en las regiones de Coquimbo y Atacama. En esta cita se anunció que se encomendará al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) un levantamiento que permitirá cuantificar los daños y definir los recursos necesarios para la reconstrucción. La creación de un catastro único y verificable es una de las prioridades para asegurar una gestión transparente y efectiva de los recursos fiscales destinados a esta tarea.
El Ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, expresó su determinación de crear una mesa técnico-política que garantice no solo la correcta ejecución de las obras de reconstrucción, sino también la seguridad en la utilización de los fondos públicos. En su intervención, hizo hincapié en la importancia de mejorar la administración de los bienes del Estado, enfatizando que los recursos deben ser usados para generar beneficios concretos para las familias más afectadas por la crisis, y no solo para mantener el patrimonio.
Desde su posición, el biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, reiteró el compromiso del Gobierno de abordar la reconstrucción con un enfoque proactivo, subrayando la necesidad de priorizar obras urgentes y de fortalecer la infraestructura para hacerla más resistente a futuras emergencias. Recalcó la relevancia del diálogo con los parlamentarios y las comunidades afectadas, asegurando que las soluciones adecuadas se implementen de manera oportuna, reflejando las verdaderas necesidades de los territorios devastados.
El subsecretario de Interior, Máximo Pavéz, destacó que el Gobierno está decidido a ayudar a Coquimbo y Atacama a levantarse tras los desastres naturales, asegurando una respuesta coordinada y eficiente. Además, se comprometió a brindar un apoyo integral, no solo en la recuperación de viviendas y la reparación de infraestructuras, sino también en la reactivación de actividades productivas que fueron severamente afectadas por los temporales.
Finalmente, la magnitud de los daños causados por el temporal en el borde costero de Coquimbo y las zonas de Alto del Carmen y Huasco, exige un esfuerzo conjunto para recopilar información precisa y transparente. El BID, junto al aporte económico de CAF para el levantamiento de datos durante cuatro semanas, se enfoca en elaborar una estrategia de financiamiento que facilite la ejecución de obras urgentes, al tiempo que se contempla una glosa legal que resuelva los obstáculos identificados, asegurando el mejor uso de los fondos fiscales y contribuyendo a la rápida reconstrucción de las zonas afectadas.
















