La minería en Chile se encuentra en un notable proceso de expansión, con cerca de 295 mil personas ocupadas y una creciente necesidad de talento especializado para la próxima década. Según el informe Randstad Employer Brand Research (REBR) 2026, esta industria ha logrado posicionarse como el empleador más atractivo del país, impulsada por la evolución hacia un entorno laboral más dinámico y tecnológico. En un contexto económico desafiante, donde la tasa de desocupación nacional alcanza el 9,4%, la minería está redefiniendo sus prácticas laborales, dejando atrás la imagen del trabajo manual y centrando su atención en la atracción de profesionales altamente capacitados.
El atractivo laboral de la minería se sitúa en un impresionante 81,1%, revelando que los profesionales actuales valoran más que solo la remuneración. El estudio de Randstad destaca que los atributos más valorados son el liderazgo y la excelencia en la gestión, la adopción de tecnología moderna, el prestigio corporativo y las oportunidades de crecimiento profesional. Pablo Guarnaccia, Director de Professional y RPO de Randstad Chile, señala que para atraer talento tecnológico, las empresas mineras deben ir más allá de la compensación económica, creando un ecosistema donde la innovación y el desarrollo continuo sean prioritarios.
La tecnología aparece como un pilar fundamental en el rediseño de las funciones dentro del sector minero. Randstad ha evidenciado que la demanda de técnicos en robótica ha aumentado un 107% desde finales de 2022, reflejando un cambio estructural en el mercado laboral. La minería, en constante evolución hacia la automatización y el uso de inteligencia artificial, necesita adaptarse a estos nuevos requerimientos. De acuerdo con proyecciones, se espera que la flota de camiones autónomos en las operaciones mineras se triplique en la próxima década, lo que resalta la importancia de la capacitación continua para los trabajadores del sector.
Durante 2024, los trabajadores de la minería recibieron cerca de 41,6 horas de capacitación promedio, enfocándose en habilidades técnicas y en seguridad y salud ocupacional. Esta combinación de tecnología avanzada y formación continua es clave para el crecimiento del atractivo de la minería como empleador, especialmente en un entorno donde la innovación se vuelve cada vez más esencial para el desarrollo de la industria y sus profesionales.
No obstante, la minería se enfrenta a un desafío significativo: la desconexión entre el alto interés por trabajar en el sector y el desconocimiento de sus funciones reales. Con un 81,1% de atractivo, apenas un 31,1% de los encuestados afirma conocer bien las dinámicas de trabajo en la minería. Este desfase se convierte en una urgencia dado que se necesitarán casi 37 mil nuevos talentos hacia 2034. Guarnaccia señala que es vital para las empresas mineras comunicar de manera efectiva las nuevas oportunidades y trayectorias profesionales, transformando el entusiasmo en una efectiva estrategia de atracción y retención de talento especializado para enfrentar los retos de la próxima década en la industria.
















