Este viernes por la tarde, la Policía de Investigaciones (PDI) llevó a cabo la captura de un individuo sospechoso de proferir amenazas de masacres en instituciones universitarias de la Región Metropolitana de Chile. El arresto, realizado por equipos de la Brigada del Cibercrimen Metropolitana, fue el resultado de una minuciosa investigación que permitió identificar y localiza al sospechoso, quien se autodenominó como «Terrorista satánico» y utilizó la dirección de correo electrónico «Amermelao» para enviar sus intimidaciones.
Las amenazas generaron una ola de temor en el ambiente académico, llevando a varias universidades como la Universidad de Santiago de Chile, la Universidad Diego Portales, la Universidad Alberto Hurtado y la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, a tomar medidas preventivas al suspender sus actividades presenciales durante el día de hoy. Estas decisiones fueron comunicadas a estudiantes y personal, priorizando la seguridad de la comunidad universitaria ante el riesgo percibido.
Según informes de prensa, la amenaza también alcanzó a la Universidad Finis Terrae, aunque en esta institución no se registraron suspensiones de actividades. La llegada de tales amenazas refleja un creciente problema relacionado con la seguridad en los espacios educativos, una situación que ha suscitado preocupación no solo entre estudiantes y académicos, sino también en las autoridades competentes.
La investigación que condujo a la captura del sospechoso subraya la importancia de la colaboración entre diferentes unidades de la PDI, las cuales han mostrado un compromiso inquebrantable para desarticular cualquier actividad delictiva que ponga en riesgo la tranquilidad pública. Con su arresto, las autoridades esperan enviar un mensaje claro a potenciales infractores sobre las consecuencias de amenazar a instituciones educativas.
Al cierre de esta información, se daba a entender que los trabajos de investigación continuarían, a fin de esclarecer si el detenido contaba con cómplices o si existía un plan más amplio detrás de las amenazas. Las universidades permanecen en alerta y han reiterado su compromiso con la seguridad de sus estudiantes, mientras que la PDI continúa trabajando en la prevención de actos violentos en el futuro.
















