Cada vez son más las instituciones financieras que comprenden que su rol va más allá de las actividades propias de su rubro. En el mundo actual, donde la sostenibilidad gana terreno en la agenda pública y empresarial, los bancos comienzan a posicionarse como aliados clave en el desarrollo de las comunidades.
Un ejemplo concreto es lo que ocurre con los fondos concursables orientados a iniciativas que fomentan la educación, la empleabilidad, la inclusión y la protección del medioambiente. A través de estos mecanismos, entidades de la industria financiera han comenzado a financiar proyectos liderados por fundaciones y organizaciones sociales, generando impactos directos y medibles en la sociedad.
El caso de ScotiaINSPIRA
Scotiabank es una de las entidades que ha hecho de esta visión una política concreta a través de su programa global ScotiaINSPIRA, que en Chile recientemente anunció la entrega de $300 millones para el financiamiento de nueve proyectos sociales seleccionados en su quinta versión de fondos concursables, los cuales se estima impactarán acerca de 264 mil personas durante 2025.
En Chile, desde 2021 la iniciativa ha apoyado a más de 30 fundaciones, contribuyendo a la educación inicial, el acompañamiento a personas mayores, la alimentación solidaria, la formación ciudadana y la educación financiera, entre otros ámbitos.
Educación financiera y cívica como pilares del cambio
Entre los proyectos ganadores de este año destacan iniciativas como “FinanCity”, una plataforma de juegos educativos para enseñar finanzas personales en escuelas, o el programa de educación cívica “Potenciando la democracia desde las aulas”, que busca formar ciudadanos más conscientes y activos. Ambas propuestas integran, además, el voluntariado corporativo como un componente clave, generando un vínculo entre el banco y las comunidades beneficiadas.
Asimismo, el proyecto “Hablando Matemáticas en la Primera Infancia”, desarrollado en jardines infantiles de alta vulnerabilidad, evidencia el impacto que puede tener el financiamiento bancario cuando se dirige a etapas clave del desarrollo cognitivo.
Bancos como actores sociales
Que una entidad financiera financie proyectos de inclusión, educación y sostenibilidad no solo responde a una estrategia de reputación corporativa; también revela un entendimiento más profundo de que el desarrollo económico sostenible requiere de sociedades más preparadas, equitativas y conscientes. Asimismo, este tipo de programas representan una oportunidad para consolidar alianzas entre el sector privado, la sociedad civil y el mundo educativo.
















