La Fiscalía Centro Norte y la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) están llevando a cabo una exhaustiva investigación tras un violento asesinato ocurrido en la cárcel Santiago Sur. Este trágico evento tuvo lugar durante una riña entre internos, dejando como resultado a un prisionero de 35 años sin vida. El crimen, que se evidencia como un acto de violencia extrema, ha suscitado preocupación entre las autoridades y la sociedad, que claman por respuestas y medidas más estrictas en el sistema carcelario.
Los hechos se conocieron gracias a la denuncia de personal de Gendarmería, quienes fueron testigos de la pelear durante la noche en la calle 11 del penal. Según informes preliminares, las causas detrás del conflicto aún no se han esclarecido, lo que añade un elemento de intriga a la investigación. Funcionarios del Hospital Barros Luco también confirmaron que recibieron a la víctima, quien fue ingresado con una herida en el cuello, provocada por un arma cortopunzante, pero, lamentablemente, no sobrevivió.
El fallecido, quien cumplía condena por hurto hasta 2027, fue atacado de manera brutal, recibiendo un puntazo que le causó lesiones fatales en la zona cervical. La PDI está ahora recopilando evidencia en el lugar de los hechos y entrevistando a otros internos y personal del penal para determinar la dinámica de la riña. El fiscal Felipe Olivari ha declarado en una rueda de prensa que la herida fue una clara incompatibilidad con la vida, siendo la causa de su fallecimiento confirmada por los médicos en el hospital.
La investigación ha logrado identificar como principal sospechoso a un interno de 34 años, quien ya cumple condena por robo con intimidación. Este hallazgo genera nuevas interrogantes sobre la seguridad dentro de los centros penitenciarios y el manejo de la violencia en estos recintos, donde, a menudo, se desatan rivalidades entre grupos. Las autoridades están bajo presión para ofrecer garantías de seguridad no solo a los internos, sino también al personal de Gendarmería que trabaja en condiciones difíciles en el día a día.
La comunidad espera que se arrojen resultados pronto, mientras las autoridades de justicia reivindican la importancia de judicializar a los responsables de este y otros actos de violencia dentro del sistema carcelario. La situación en Santiago Sur se convierte en un reflejo de las preocupaciones más amplias sobre la violencia en las cárceles chilenas, en un contexto donde los casos de riñas y homicidios han mostrado un aumento preocupante, resaltando la necesidad de una reforma en la administración penitenciaria.
















