La compañía Abastible ha anunciado un incremento cercano al 10% en el precio del gas licuado a partir del 2 de abril, una cifra que resulta significativamente inferior a los aumentos observados en los precios del diésel y las gasolinas en el contexto actual de alta volatilidad internacional. Este ajuste responde a la reciente decisión del Gobierno chileno de incrementar los precios de los combustibles, en un periodo marcado por la tensión entre Estados Unidos e Irán, que ha provocado un aumento generalizado en los costos de energéticos a nivel mundial. Sin embargo, Abastible asegura que la estabilidad en el suministro de gas licuado estará garantizada en el corto plazo, lo que proporciona un alivio en medio de esta inestabilidad global.
El incremento del 10% en el precio del gas licuado se compone no solo del aumento en el valor del propio combustible, sino también del incremento en los costos de transporte, que están directamente relacionados con los precios del diésel y las gasolinas. Mientras que el gas licuado experimentará un aumento moderado, los precios del diésel han visto incrementos alarmantes de hasta un 60%, y las gasolinas han aumentado en un 30%. Esta discrepancia en los aumentos refleja las particularidades del mercado chileno y su dependencia del gas licuado importado, la mayor parte de los cuales proviene de Estados Unidos.
La dependencia de Chile respecto al gas licuado se hace evidente, ya que aproximadamente el 90% de su consumo proviene de importaciones, lo que pone al país en una posición delicada ante la volatilidad internacional. Los precios locales se basan en referencias de precios internacionales, como Mont Belvieu, un indicador esencial del mercado estadounidense que en este momento, a pesar de las tensiones en el Medio Oriente, ha mantenido un suministro más estable en comparación con las regiones que dependen en mayor medida del petróleo del Medio Oriente. Este comportamiento relativamente estable del gas licuado es considerado un punto positivo para el mercado chileno, que podría evitar las dramáticas fluctuaciones de precios experimentadas por otros combustibles.
En términos de abastecimiento, Abastible refuerza su compromiso con la seguridad de suministro, destacando su infraestructura robusta que incluye contratos de suministro a largo plazo, capacidad de almacenamiento y una red logística eficiente. La situación actual, marcada por el conflicto internacional y la posibilidad de restricciones en los principales puertos de Estados Unidos, exige una vigilancia constante. Por ello, la empresa se dedica a monitorear la situación y a ajustar sus operaciones para mitigar el riesgo de escasez, asegurando así que sus clientes continúen recibiendo su suministro de gas en condiciones óptimas.
Por último, Abastible subraya la importancia de optimizar los gastos asociados al gas licuado, y ofrece diversas alternativas para sus clientes. Entre estas, la opción «Al Paso» permite a los usuarios retirar los cilindros directamente en los puntos de distribución, eliminando el costo de despacho y logrando ahorros relevantes. Además, la empresa tiene acuerdos con diferentes instituciones que permiten ofrecer descuentos, así como promociones atractivas para quienes realizan pedidos de gas a través de WhatsApp. Estas iniciativas buscan no solo ofrecer un alivio económico a los consumidores, sino también fomentar un uso más eficiente de los recursos energéticos en un contexto desafiante.















