En mayo de 2026, la actividad industrial en el país experimentó una notable caída del 11,4% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este descenso se atribuye principalmente a la reducción en la demanda de sectores clave como la minería y la construcción, así como al aplazamiento de proyectos de inversión que habían sido planificados. Según el informe sectorial preparado por ASIMET, la producción del sector metalúrgico metalmecánico acumula una disminución del 5,7% durante los primeros cinco meses de 2026, marcando así una tendencia preocupante con cinco meses consecutivos de variaciones negativas en la producción industrial.
Fernando García, presidente de ASIMET, expresó su preocupación sobre el estrecho vínculo entre la actividad industrial y el empleo, especialmente en momentos en que el país enfrenta un grave problema de desempleo. «La industria manufacturera es uno de los principales motores de empleo formal y de calidad en Chile. La caída continua en nuestro sector, junto con un deterioro en el mercado laboral, refuerza la necesidad urgente de recuperar el crecimiento y los puestos de trabajo mediante el fortalecimiento de la inversión y el desarrollo productivo», argumentó García.
El dirigente gremial enfatizó que cada vez que la actividad industrial retrocede, se ven afectadas no solo las oportunidades laborales, sino también a proveedores y pequeñas empresas que dependen de este encadenamiento productivo. «Cuando la industria pierde impulso, los efectos se sienten en el empleo y en la calidad de vida de muchas familias en el país», añadió. A pesar de estos desafíos, García se mostró optimista y afirmó que Chile tiene el potencial para revertir esta tendencia si se establece una estrategia de largo plazo que involucre tanto al sector público como al privado.
García resaltó que el país cuenta con una base industrial sólida, talento humano y la capacidad productiva necesaria para volver a crecer. «Hoy tenemos la oportunidad de desarrollar una agenda que impulse la inversión, fortalezca la productividad y genere un mayor valor agregado al país. Creemos firmemente que una industria más competitiva se traduce en más y mejores empleos, más desarrollo regional y mayores oportunidades para todos los chilenos», aseguró el presidente de ASIMET.
En términos de desempeño por subsectores, el informe de ASIMET revela que la principal causa de la contracción fue la disminución en la fabricación de productos metálicos para usos estructurales, como tanques y recipientes metálicos, que cayó un 19,7% en mayo. Esta caída se debe a la débil demanda de la industria nacional, construcción y minería. Asimismo, la fabricación de maquinaria de uso especial disminuyó un 10% en mayo, sumando un golpe adicional a la actividad sectorial. De los nueve subsectores que conforman la industria metalúrgica metalmecánica, solo dos mostraron resultados positivos en 2026: la construcción de buques y la industria básica de hierro y acero, lo que subraya la necesidad de una revitalización integral en el sector.
















