Diez instalaciones de diversos sectores económicos en Chile han logrado obtener la certificación de la iniciativa público-privada que promueve la gestión sostenible del agua. Esta certificación, otorgada por la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) de Corfo, se subdivide en niveles de avance: siete instalaciones alcanzaron el Nivel 1 Avanzado de Medición de Huella de Agua, mientras que otras tres lograron el Nivel 2 Avanzado del Acuerdo de Producción Limpia (APL) Certificado Azul, éstas últimas marcando un hito al convertirse en las primeras empresas del sector alimentario en recibir este reconocimiento. Las empresas destacadas en este proceso provienen de diferentes regiones, incluyendo Coquimbo, Metropolitana, Valparaíso, La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, evidenciando un compromiso amplio con la sostenibilidad hídrica en el país.
El subsecretario de Medio Ambiente, Maximiliano Proaño, subrayó la importancia del esfuerzo colectivo de las empresas certificadas en el contexto de una crisis hídrica prolongada y la creciente presión sobre los recursos naturales. Según Proaño, este acuerdo alinea los objetivos de la Estrategia Climática de Largo Plazo con el Plan Nacional de Adaptación de Recursos Hídricos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con el agua, promoviendo así una sinergia entre las acciones empresariales y las políticas públicas de Chile. De acuerdo a las reglas de certificación, las instalaciones han utilizado la metodología de Huella de Agua, conforme a la norma ISO 14.046, lo cual les ha permitido evaluar su consumo de agua, establecer una línea base y identificar puntos críticos en sus operaciones.
La directora ejecutiva de la ASCC, Ximena Ruz, destacó que el Certificado Azul representa un incentivo significativo para las empresas, ya que muchas se están adhiriendo voluntariamente a esta iniciativa. Ruz enfatizó la efectividad de los Acuerdos de Producción Limpia, resaltando que en los 25 años de existencia de esta institución se han realizado más de 240 acompañamientos a empresas orientadas a la mejora continua y la sostenibilidad. Este proceso no solo se centra en la certificación, sino que también incluye la promoción de iniciativas de formación y estandarización, como el Programa de Formación de Competencias en Gestión Hídrica Corporativa, que se implementará entre 2024 y 2025.
Adicionalmente, Claudio Hermosilla, gerente de Medio Ambiente de la Cooperativa Agrícola y Lechera de la Unión (Colún), resaltó la relevancia de medir la huella de agua para crear nuevas oportunidades en el uso eficiente del recurso hídrico. Hermosilla invitó a más empresas a participar en el Certificado Azul, dado que su implementación puede resultar en beneficios tanto económicos como ecológicos. En esta dirección, el Gobierno Regional de O’Higgins ha lanzado el proyecto de Gestión Hídrica Corporativa para el Sector Vitivinícola en el Valle de Colchagua, que apoya a 25 viñas en la adopción de prácticas sostenibles para optimizar el uso del agua.
Un relevante avance en la gestión hídrica ha sido el reciente reconocimiento por parte del Servicio de Impuestos Internos (SII) de los gastos generados durante la implementación del Certificado Azul como deducibles de impuestos. Este cambio fomenta la inversión en soluciones hídricas sostenibles en las empresas y sus cadenas de valor, ampliando así el impacto positivo de sus operaciones a nivel comunitario. El Certificado Azul forma parte del proyecto SuizAgua del Programa Latinoamericano «El Agua nos Une», respaldado por entidades gubernamentales y organizaciones privadas clave en el sector, reforzando así la colaboración entre el ámbito público y privado para un futuro seguro y sostenible del agua en Chile.
















