En la reciente octava edición del Monitor Global Ipsos del Costo de Vida, se revela un panorama preocupante sobre la situación económica en Chile. Según los datos, solo uno de cada cinco chilenos (20%) se siente cómodo en su situación financiera, mientras que casi la mitad de la población (48%) admite estar experimentando dificultades económicas. Estas cifras marcan una clara diferencia con el promedio global, donde un 37% de los encuestados en 30 países reporta vivir cómodamente, lo que pone de manifiesto el deterioro de la percepción financiera entre los chilenos en comparación con otros países.
Ipsos ha llevado a cabo este estudio para seguir de cerca las opiniones de la población respecto a su situación económica y las expectativas para el futuro. A nivel global, el panorama parece más optimista, con un crecimiento del 4% en aquellas personas que se sienten cómodas económicamente desde finales de 2024. Sin embargo, en Chile, la realidad es diferente; solo un 20% de los encuestados asegura vivir cómodamente, lo que contrasta marcadamente con el 48% que enfrenta dificultades, superando solo a Argentina (57%) en esta medición.
A pesar de la percepción negativa en el presente, el Country President de Ipsos Chile, Jorge López, destaca que hay un contraste interesante en las expectativas futuras. Aunque la situación actual es sombría, un número creciente de chilenos espera que sus ingresos y su calidad de vida mejoren en 2026. Esto muestra un nivel de optimismo inequívoco, algo que no es común en la región y que sugiere que la población está preparado para enfrentar cambios aunque su situación inmediata sea complicada.
En cuanto a los indicadores económicos, los encuestados chilenos manifiestan una expectativa cautelosa sobre las proyecciones de desempleo y las tasas de interés. La mayoría de los encuestados (58%) creen que aumentará el desempleo, mientras que un 55% anticipa un incremento en las tasas de interés. Sin embargo, en un contexto donde la preocupación sobre la inflación se mantiene alta a nivel global, Chile parece marcar una excepción, al ser uno de los pocos países que muestran signos de mejora en esta área, ya que se esperan menores aumentos en comparación con años anteriores.
Al indagar sobre el aumento en el costo de vida, más del 70% de los encuestados en Chile anticipa un incremento en los costos de servicios básicos como electricidad, combustible y alimentos en los próximos seis meses. Este sentimiento revela una pugna entre la percepción de mejora de la economía nacional y las dificultades financieras individuales. Es relevante decir que los chilenos creen firmemente que factores como la política económica global, las decisiones del gobierno local y las tasas de interés están influyendo en el alza de precios, demostrando una clara conexión entre la situación económica personal y nacional.
















