La Cuenta Pública presidencial, un rito fundamental en la política chilena, ha evolucionado desde su instauración en 1832, reflejando los cambios sociales, políticos y tecnológicos del país. Este evento no solo representa un espacio para que el presidente responda ante el Congreso y el pueblo, sino que también ha debido adaptarse a los mayores desafíos y crisis que ha enfrentado Chile, desde desastres naturales, como el devastador terremoto de 1960, hasta situaciones de crisis sanitaria, como la pandemia de COVID-19. A lo largo de casi dos siglos, este evento ha sido un espejo de las realidades chilenas, donde cada presidente ha dejado su huella en la historia a través de sus discursos.
El próximo 1 de junio de 2025, el presidente Gabriel Boric celebrará su última Cuenta Pública, marcando el cierre de un periodo presidencial con datos cargados de significado. La ceremonia tendrá lugar en el Salón de Honor del Congreso Nacional en Valparaíso, como es tradición, y será accesible para todos los ciudadanos a través de múltiples plataformas de comunicación como CDTV y redes sociales. Este evento, que sigue las pautas establecidas por la reforma constitucional de 2017, representa no solo un acontecimiento político, sino también un ejercicio democrático de transparencia y rendición de cuentas frente a la ciudadanía.
Desde la Constitución de 1833, la Cuenta Pública ha experimentado importantes transformaciones. Inicialmente, esta rendición de cuentas se realizaba el 1 de junio y era respondida formalmente por el Congreso. Con el tiempo, incluso cambió de fecha hasta retornar a sus orígenes. La historia de la Cuenta Pública es rica en simbolismo y evolución, donde figuras destacadas como Andrés Bello dejaron su marca en el protocolo de respuesta al discurso presidencial. Estos cambios en la fecha y trámite reflejan las modificaciones en la estructura política del país y su interacción con el poder legislativo a lo largo de la historia.
El avance de la tecnología también ha influido notablemente en la manera en que la Cuenta Pública se presenta y se consume. Desde su primera transmisión radial en 1924 por Arturo Alessandri hasta la llegada de la televisión en 1962 y las emisiones en HD en 2012, cada innovación ha permitido una mayor conexión entre el presidente y la población. La pandemia impulsó un giro hacia las transmisiones telemáticas, evidenciando cómo este evento ha tenido que adaptarse a los tiempos modernos. Sin embargo, a pesar de los cambios, el fondo de la Cuenta Pública se mantiene: es el momento en que el gobierno hace un balance de su gestión y traza los desafíos que quedan por delante.
El mensaje del presidente Boric en 2023 se convirtió en el discurso más extenso desde el retorno a la democracia con una duración de 3 horas y 36 minutos, superando incluso a Patricio Aylwin. Este hito no solo destaca la profundidad de las temáticas que se abordan en estas cuentas, sino que también resalta cómo la historia de Chile se entrelaza con estos discursos, funcionando como un termómetro del estado de la nación. La última Cuenta Pública de Boric no solo será un regreso a sus raíces, sino también una oportunidad para reflexionar sobre la trayectoria de una tradición que marca el pulso de la política chilena desde hace casi dos siglos.
















