Tras las celebraciones de Navidad, muchos consumidores se enfrentan a la encrucijada de qué hacer con los obsequios que no cumplen con sus expectativas. En este contexto, el Día del Ticket de Cambio, celebrado el 26 de diciembre, se ha convertido en una fecha clave para entender los derechos que protegen a los compradores en estas situaciones. Aunque es una tradición no oficial, es importante que los consumidores conozcan tanto las políticas comerciales de las empresas como sus derechos legales, ya que no todas las transacciones permiten cambios o devoluciones obligatorias.
Maite Aguirrezabal, directora del Departamento de Derecho Procesal y Litigación de la Universidad de los Andes, explica que el ticket de cambio es una política que permite a los consumidores realizar un cambio sin necesidad de dar un motivo específico, siempre dentro de un plazo establecido por la tienda. Este período puede variar entre 10 y 30 días, y una de las ventajas es que no es obligatorio presentar la boleta original. Sin embargo, Aguirrezabal aclara que este derecho no conlleva automáticamente la devolución del dinero, ya que el ticket de cambio solo permite cambiar el producto por otro, dependiendo de las condiciones que haya informado el comercio.
Si el obsequio presenta fallas o defectos, la situación es completamente diferente, según Aguirrezabal. En estos casos, los consumidores pueden ejercer el derecho de garantía legal, que ofrece tres opciones: cambiar el producto, repararlo o recibir la devolución del dinero. Esta garantía es válida por seis meses, siempre y cuando el producto sea nuevo y el problema no sea atribuible al consumidor. Así, el derecho a la garantía no cubre situaciones donde el regalo esté en buen estado pero no sea del agrado de la persona, como en el caso de tallas o colores que no satisfacen las expectativas.
Además, para aquellos que realizan compras en línea, existe una opción adicional conocida como derecho al retracto. Aguirrezabal informa que este derecho permite a los consumidores arrepentirse de su compra en un plazo de 10 días desde la recepción del producto o la contratación del servicio. Un aspecto relevante es que si la empresa no proporciona una confirmación escrita del contrato, este plazo se extiende a 90 días, brindando así mayor protección a los usuarios de comercio electrónico.
Es fundamental que los consumidores se informen adecuadamente sobre sus derechos y las políticas de cambio de las tiendas, especialmente durante la época post-navideña, cuando las devoluciones están a la orden del día. Conocer las diferencias entre políticas comerciales voluntarias y derechos legales puede hacer la diferencia en la experiencia de cada comprador, evitando malentendidos y frustraciones en torno a los obsequios no deseados.
















