La búsqueda de los siete turistas desaparecidos en el Parque Nacional Torres del Paine, ubicada en la Región de Magallanes, continúa tras el trágico accidente ocurrido el lunes, que resultó en la muerte de dos visitantes mexicanos. Según información proporcionada por Meganoticias, el incidente ha generado preocupación y un despliegue de operaciones de rescate que se intensificó después de un inquietante mensaje en las redes sociales. Este mensaje, publicado en el grupo de Facebook “Torres del Paine, Chile”, describía la desesperada situación de aquellos atrapados por las severas condiciones climáticas en el Circuito Macizo Paine, conocido como Circuito “O”. Un visitante, utilizando el inglés, clamaba por ayuda, revelando que muchos se encontraban en grave peligro debido a vientos intensos y acumulación de nieve.
El mensaje alarmante fue compartido en horas de la tarde, poniendo en alerta a los trabajadores de refugios, guías y agencias turísticas del área. En su publicación, el autor informaba que el tiempo había cambiado drásticamente y que un grupo de personas que intentó escalar el John Gardner se había quedado atrapado, solicitando ayuda urgente antes de que la situación se tornara aún más crítica. Con esta declaración, los equipos de rescate comenzaron a organizarse. Sin embargo, las condiciones meteorológicas adversas impidieron que se llevaran a cabo operaciones de búsqueda en la noche del lunes.
A primera hora del martes, se activó el Comité para la Gestión de Riesgo de Desastres (Cogrid) provincial, convocando a equipos de rescate que incluían miembros del GOPE Magallanes, junto con personal del Ejército, Conaf y el Cuerpo de Socorro Andino. El primer balance de la situación indicó el trágico hallazgo de un turista mexicano fallecido y una visitante de Corea del Sur en estado crítico, además de la desaparición de una turista británica. Conforme avanzaban las horas, la información se actualizaba y revelaba que dos personas habían perdido la vida mientras que siete continuaban siendo buscadas por los rescatistas.
La incertidumbre creció cuando Guillermo Ruiz, delegado presidencial provincial, indicó que había un total de siete personas cuya ubicación aún era desconocida. Su declaración expuso la gravedad del desastre que, además de afectar a los turistas, comprometía la seguridad de los rescatistas en la complicada tarea de búsqueda y rescate. La lucha contra el tiempo se intensificó, ya que la meteorología cambiaba rápidamente y la seguridad de todos los involucrados estaba en riesgo constante.
A medida que avanza la búsqueda, la comunidad local y los turistas han expresado su solidaridad con los desaparecidos y sus familias, mientras las autoridades continúan esforzándose por coordinar los esfuerzos de rescate. La situación ha suscitado discusiones sobre la seguridad en el parque y los protocolos de rescate ante condiciones climáticas extremas, que son comunes en la región. La esperanza de encontrar a los desaparecidos sigue viva, aunque el contexto desafiante demanda una atención urgente y cuidadosa de todos los equipos de respuesta.
















