La desaparición de Thae Loiza Galaz, exconcejala de Graneros, ha despertado preocupación en la comunidad y se encuentra bajo una investigación activa por parte de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI). Galaz fue vista por última vez el 5 de agosto cuando dejó un departamento en Ñuñoa, y desde entonces no ha habido rastro alguno de su paradero. Antes de su desaparición, la exconcejala estaba bajo la lupa de la Fiscalía de O’Higgins debido a una acusación relacionada con el posible uso indebido de licencias médicas, un hecho que salió a la luz en 2025 y que el municipio de Graneros había denunciado respecto a su persona.
La indagación sobre las licencias médicas reveló un entramado donde Galaz podría haber utilizado al menos diez certificados presuntamente falsos para justificar ausencias laborales. El fiscal jefe de Alta Complejidad de O’Higgins, Javier Von Bischoffshausen, informó que se investigan documentos relacionados con un periodo que abarca desde 2019 hasta la fecha de su desaparición. Este caso no solo envolvía la posible falsificación de documentos, sino que también insinuaba un fraude en los pagos de remuneraciones, haciendo que su situación legal ya fuese complicada antes de su misteriosa desaparición.
Con el inicio de la investigación por su desaparición, la PDI se ha movilizado para esclarecer lo ocurrido con Thae Loiza. Su familia presentó una denuncia por presunta desgracia el 8 de agosto, tres días después de que se perdió todo contacto con ella. La Brigada de Homicidios ha tomado el control de la investigación, recibiendo instrucciones de buscarla activamente. Las primeras diligencias incluyeron el análisis de cámaras de seguridad cercanas y entrevistas con testigos, además de la toma de declaraciones a personas cercanas a Galaz.
El subprefecto Juan Reyes, encargado de la Brigada de Homicidios de Rancagua, ha señalado que los investigadores lograron rastrear los últimos movimientos de Galaz, quien al salir del departamento tomó calles principales, pero su paradero actual sigue siendo un misterio. La madre de la exconcejala, María Rosa Galaz, expresó su creciente preocupación, comentando que su hija se había trasladado recientemente a la Región Metropolitana y había comenzado a trabajar en una hamburguesería de La Florida. La inquietud aumentó aún más tras su ausencia en el trabajo y el hecho de que había sido víctima de un robo días antes, quedando incomunicada.
La situación de Thae Loiza es alarmante no solo por su desaparición, sino también por las circunstancias que la rodean, incluyendo su contexto laboral y las acusaciones previas de irregularidades. La familia continúa esperando noticias y respuestas de las autoridades, mientras que la PDI intensifica sus esfuerzos para dar con el paradero de la exconcejala. La comunidad mira con atención el desarrollo de este caso, que pone de manifiesto la vulnerabilidad que muchas personas enfrentan y la complejidad que puede surgir en situaciones que involucran tanto la desaparición como asuntos legales.
















