El Gobierno de Ecuador ha reafirmado la legitimidad de los resultados de las elecciones presidenciales, asegurando que tanto la Unión Europea (UE) como la Organización de Estados Americanos (OEA) han confirmado la transparencia del proceso electoral a través de sus misiones de observación. A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores destacó que estas misiones «desmienten las narrativas de fraude» propugnadas por la candidata del correísmo, Luisa González, quien no ha aceptado su derrota ante el presidente electo, Daniel Noboa. La declaración enfatiza que los datos recopilados por los observadores coinciden plenamente con los resultados presentados por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Las afirmaciones de González de que se ha cometido un «fraude grotesco» han sido contrarrestadas por observadores internacionales, que han validado el correcto funcionamiento del sistema electoral. Con más del 99.49% de las actas escrutadas, el conteo muestra que Noboa ha logrado un 55.6% de los votos, mientras que González obtuvo un 44.4%, lo que se traduce en una diferencia de más de un millón de sufragios. Esta amplia victoria, que no se previó en las encuestas previas, ha llevado a ciertos miembros de la oposición a cuestionar los resultados, pero otros políticamente afines al correísmo han reconocido el triunfo del nuevo presidente.
El Gobierno ecuatoriano también ha agradecido las numerosas congratulaciones de otros jefes de Estado, que respaldan tanto el proceso electoral como la decisión del pueblo ecuatoriano en las urnas. El comunicado del Ministerio de Exteriores resalta que el día de las elecciones fue un evento pacífico y ordenado, con una participación ciudadana superior al 83%. Estas cifras demuestran la implicación activa de los ciudadanos en el ejercicio democrático, a pesar de las tensiones políticas que caracterizan al país actualmente.
Las misiones de la UE y de la OEA, compuestas por cerca de 200 observadores distribuidos por todo el país, han subrayado que no encontraron evidencias que sugieran irregularidades o manipulación en el proceso electoral. Sin embargo, sus informes incluyeron recomendaciones para futuras elecciones, tales como mejorar la regulación del uso de recursos estatales durante campañas, garantizar la transparencia en la financiación, y establecer regulaciones más claras sobre la publicidad electoral, especialmente en redes sociales. Este último punto es crucial dada la complejidad del entorno político actual.
Durante la jornada electoral, Ecuador se encontró bajo un Estado de Emergencia, que se declaró a raíz de la escalada de violencia por el crimen organizado. A pesar de esta situación, la elección se desarrolló sin incidentes mayores, lo que denota un importante avance en la gestión de la seguridad pública durante eventos cívicos. Se ha señalado que hubo una ausencia del presidente Noboa de sus funciones durante la campaña electoral, lo que ha suscitado debates sobre el cumplimiento de la normativa que regula la campaña de candidatos que ocupan cargos como el de presidente, lo que deja abiertos temas importantes a discutir en cuanto a la transparencia política en el país.
















