Actualmente, la situación de las pequeñas y medianas empresas (pymes) en Chile es crítica debido a los altos costos de la energía eléctrica. La cuenta mensual de luz para una pyme que consume entre 4.000 y 5.000 kWh supera los $500.000, lo que representa una carga significativa para los negocios. Con tarifas en constante subida, los costos operativos siguen creciendo, poniendo a muchas empresas en riesgo de afectar su rentabilidad. Según Nicolás García, Gerente General de Energy Holding y Director de Solcor, este incremento es especialmente perjudicial para las pymes que, a menudo, carecen de un departamento dedicado a la gestión energética y del poder de negociar con las distribuidoras de energía.
Ante este panorama, Solcor, un líder en soluciones de autoconsumo solar en Chile, ha lanzado una nueva línea de sistemas fotovoltaicos específicos para el segmento de las pymes. Con más de 700 proyectos implementados y un 30% del mercado, Solcor ofrece plantas de energía solar a partir de 20 kW, adaptadas al consumo y al espacio disponible de cada negocio. García destaca que cualquier pyme que consuma desde 4.000 kWh al mes puede beneficiarse de la energía solar, abriendo un abanico de posibilidades para industrias como restaurantes, clínicas, colegios y más.
El financiamiento representa uno de los principales obstáculos para que las pymes adopten soluciones de energía solar. En respuesta, Solcor ha desarrollado un esquema de leasing solar que facilita la inversión inicial. Este modelo permite a las empresas comenzar con un pie mínimo del 5% del valor total del proyecto, manteniendo las cuotas mensuales iguales o inferiores a lo que pagaban previamente a la distribuidora. De esta forma, el flujo de caja de las pymes se mantiene intacto, lo que, según García, es clave para impulsar la adopción de energías renovables entre los pequeños empresarios.
El proceso para integrar la energía solar en una pyme es sencillo y comienza con una evaluación gratuita a través del sitio web de Solcor. En caso de que el negocio acepte la propuesta, la empresa se encarga de gestionar todos los permisos necesarios y coordinar la conexión a la red con las distribuidoras, culminando con la instalación del sistema fotovoltaico. Esto simplifica el proceso y minimiza las preocupaciones administrativas para los propietarios de pymes, quienes verán los beneficios rápidamente.
Los resultados son inmediatos. Desde el primer mes de operación, las pymes que implementan energía solar experimentan una reducción notable en sus cuentas de luz. La instalación de un sistema fotovoltaico no solo disminuye los costos operativos, sino que también transforma el gasto energético en una inversión favorable para el negocio. Como concluye Nicolás García, «una pyme con energía solar propia no solo economiza, sino que empieza a trabajar a favor de su crecimiento y sostenibilidad».
















