Los seguidores del expresidente boliviano Evo Morales se movilizaron en La Paz por cuarto día consecutivo, enfrentándose a la Policía mientras intentan inscribir su candidatura para las próximas elecciones. Esta manifestación ha sido convocada para reclamar no solo su derecho a participar en la contienda electoral, sino también para protestar contra la actual situación económica del país, que ha sido objeto de críticas por parte de los manifestantes. Durante la marcha, se pudo escuchar el estallido de petardos y gritos pidiendo la renuncia del presidente Luis Arce.
Los manifestantes, que se identifican con el líder indígena y exmandatario, reclamaron la habilitación de su partido, el Movimiento de Acción Nacional Boliviano (Pan-Bol), que perdió su personería jurídica tras no alcanzar el umbral del 3% de los votos en las elecciones nacionales de 2020. La representante del partido, Ruth Nina, intentó ingresar a las oficinas del Tribunal Supremo Electoral (TSE) para solicitar la inscripción de sus candidatos, pero fue bloqueada por las fuerzas del orden, reflejando un clima de tensión que se ha intensificado en los últimos días.
El dirigente campesino Enrique Mamani advirtió que si el gobierno no responde a sus demandas, se implementaría un bloqueo nacional de carreteras, afirmando que la responsabilidad recaería en el Gobierno central. Este llamado al bloqueo nacional es un indicativo del creciente descontento y de la presión que los seguidores de Morales están ejerciendo desde la calle. Las protestas indican una fuerte resistencia por parte de un sector de la población que sigue fiel al exlíder de su partido, que se encuentra en una posición complicada debido a los recientes fallos judiciales.
En medio de la confrontación, los manifestantes dispersos por las calles cercanas al TSE arrojaron pintura y piedras a la Policía, lo que provocó una respuesta inmediata de las autoridades con el uso de gases lacrimógenos y gas pimienta. Tres personas fueron arrestadas durante estos enfrentamientos, un reflejo de cómo se intensifica la situación entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad. La tensión en La Paz se ha mantenido, evidenciando la polarización política existente en el país.
Las aspiraciones de Morales de regresar a la presidencia, para lo cual busca su cuarto mandato, se encuentran en un terreno complicado dado que el Tribunal Constitucional Plurinacional ha establecido que la reelección es lícita únicamente de manera continua una vez, lo que deja en el aire sus posibilidades. Sin embargo, su persistencia y el apoyo de sus seguidores, como se ha evidenciado en las movilizaciones, sugieren que su figura aún tiene un peso significativo en la política boliviana, desafiando los límites establecidos por el marco legal vigente.
















