Jorge Constanzo, el padre de la niña de dos años que falleció tras caer desde el piso 11 de un edificio en Las Condes, ha sido puesto en prisión preventiva, tras la decisión de la Corte de Apelaciones de Santiago que revocó una resolución anterior del Cuarto Juzgado de Garantía. Este caso ha causado un gran revuelo mediático, debido a la trágica muerte del menor y a las circunstancias que rodean el incidente. El Ministerio Público ha formalizado cargos en su contra por ‘homicidio por omisión’, solicitando la medida cautelar más severa, lo que ha llevado a una serie de audiencias y dicciones legales significativas en el contexto judicial chileno.
El cuestionamiento sobre la responsabilidad del imputado aumenta, ya que, según las declaraciones de la jefa de Asesoría Jurídica de la Fiscalía Oriente, Pamela Valdés, Constanzo sabía del peligro de dejar la ventana abierta. Como arquitecto, debía ser consciente de los riesgos inherentes a vivir en un piso alto con un niño pequeño. La Fiscalía argumenta que la falta de medidas de seguridad, tales como la instalación de mallas en las ventanas, constituye una negligencia grave que pudo prevenir la tragedia. Esto se agrava con el hallazgo de la ventana abierta al momento de la llegada de Carabineros, lo que reafirma la acusación de descuido del padre.
Las circunstancias en las que ocurrió la tragedia han generado un gran debate. Testigos reportaron que la pareja del imputado también mencionó que Constanzo había estado en estado de ebriedad, una situación que podría haber afectado su capacidad para cuidar a la niña adecuadamente. El abogado defensor ha intentado argumentar que la instalación de mallas de seguridad no es una obligación legal, y considera que la responsabilidad debe ser entendida dentro del marco de la negligencia. La defensa sostiene que el padre no estaba completamente consciente de los riesgos que asumía al dejar la ventana abierta, lo que pone en tela de juicio la calificación de homicidio por omisión.
El caso sigue en desarrollo, y el futuro del imputado depende de las pruebas que se recojan en las próximas semanas, incluyendo los resultados de las pruebas de alcoholemia y toxicológicas. Estas pruebas son cruciales para determinar el estado físico y mental de Constanzo en el momento de la tragedia. También se están llevando a cabo diligencias de constatación y expertos del Servicio Médico Legal han comenzado a involucrarse en la recopilación de pruebas necesarias para avanzar en el juicio. La decisión de cuál será la pena que enfrentará el padre de la niña sigue latente, ya que puede enfrentar hasta 20 años de cárcel por su falta.
Mientras el caso avanza, Jorge Constanzo permanece en el Centro de Detención Preventiva de Casablanca, un lugar considerado de mediana seguridad y donde se alberga a internos de delitos de bajo riesgo. Este recinto podría ofrecer un entorno menos agresivo que otras instituciones, lo que ha sido argumentado por la defensa, seguido del estado emocional del abogado tras la perdida de su hija. El impacto de esta tragedia no solo se siente en el ámbito legal y familiar, sino que ha suscitado un debate más amplio sobre la responsabilidad parental y las medidas de seguridad necesarias en hogares con niños pequeños en Chile.
















