El Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) ha puesto en marcha un plan de fiscalización a nivel nacional dirigido a las ópticas, con el objetivo de garantizar que estos establecimientos cumplan rigurosamente con la Ley del Consumidor (LPDC) y las normativas sanitarias vigentes. La iniciativa se centra en preservar tanto la salud visual de los consumidores como su bienestar económico, asegurando que los servicios y productos ofrecidos en estas tiendas sean de calidad y cumplan con las regulaciones establecidas. La fiscalización se desarrollará en terreno y busca detectar irregularidades en las operaciones de consultas oftalmológicas y venta de productos relacionados.
Uno de los pilares fundamentales de esta fiscalización será la verificación del llamado ‘gancho de examen visual’. Los inspectores del SERNAC comprobarán si los establecimientos cuentan con profesionales cualificados para realizar consultas o evaluaciones oftalmológicas, y exigirán la identificación plena de los encargados de llevar a cabo dichos exámenes. Es vital que los consumidores estén informados sobre quién es el responsable de su atención visual, para así garantizar una atención profesional y segura.
La transparencia en los precios es otro aspecto que será minuciosamente revisado por el SERNAC. Se pretende asegurar que todos los precios de lentes, marcos y servicios sean claramente visibles y accesibles para el público, incluyendo el desglose de impuestos. Esta medida busca empoderar a los consumidores, brindándoles la información necesaria para tomar decisiones informadas y evitar sorpresas desagradables a la hora de pagar por productos y servicios oftalmológicos.
Además de lo anterior, el SERNAC se asegurará de que las ópticas proporcionen información clara y visible sobre la garantía legal. Los consumidores deberán ser informados, sin condicionamientos, acerca de su derecho a un plazo de seis meses para el cambio, reparación o devolución del dinero en caso de adquirir productos defectuosos. Esta acción es crucial para fortalecer la confianza de los consumidores en el mercado, promoviendo prácticas comerciales más justas y transparentes.
Por último, la identificación del jefe de local se convierte en un requerimiento indispensable. Cada óptica deberá mostrar un cartel visible con el nombre y el domicilio del encargado del establecimiento, conforme a la normativa existente. Esto no solo facilitará la rendición de cuentas, sino que también permitirá a los consumidores saber a quién dirigirse en caso de consultas o reclamos. El SERNAC cruzará datos con la Superintendencia de Salud para verificar que los responsables de los exámenes sean profesionales con la debida acreditación, combatiendo así la práctica del ejercicio ilegal en el sector de la salud visual.
















