En medio de un contexto electoral tenso en Durango, recientes denuncias realizadas por miembros del partido Morena han revelado un alarmante patrón de hostigamiento y violencia que afecta a sus militantes. Según estos reportes, las agresiones no solo provienen de grupos opositores, sino que también se involucra a autoridades locales, lo cual genera una alarmante falta de confianza en el proceso democrático. Estos actos, que incluyen detenciones arbitrarias y amenazas serias, están siendo documentados por los denunciantes, quienes exigen una respuesta contundente de las instituciones encargadas de salvaguardar la justicia.
Un acontecimiento destacado se registró en el municipio de Lerdo, donde un intento de detención arbitraria tuvo lugar contra el coordinador de campaña de Flora Leal, candidata de Morena a la alcaldía. Testigos del evento, transmitido a través de redes sociales, han señalado que la acción fue ejecutada por agentes de la policía municipal, creando dudas sobre la imparcialidad de las autoridades ante un contexto electoral donde el alcalde, Homero Martínez, tiene vínculos matrimoniales con la candidata del PRI y PAN. Este incidente ha generado preocupación sobre las posibles manipulaciones en la contienda electoral.
A la compleja situación en Lerdo se suma otra denuncia en San Juan del Río, donde un militante de Morena fue detenido tras documentar irregularidades durante el proceso electoral. Las fuerzas policiales supuestamente le exigieron borrar el contenido de su celular, lo cual pone en evidencia la presión que sufren los simpatizantes de Morena por ser testigos de prácticas electorales cuestionables. Esta situación se complica aún más con la intervención de legisladores que, según el denunciante, lo amenazaron con detenerlo nuevamente si decidía continuar su labor de vigilancia electoral.
La violencia no se ha limitado solo a actos de intimidación verbal o arrestos arbitrarios. En Canatlán, un ataque a balazos contra una camioneta de la campaña de Ángela Rojas, también candidata de Morena, refleja el nivel de riesgo que enfrentan los miembros del partido. Testigos del ataque señalaron que los disparos provinieron de armas largas y que los agresores se dieron a la fuga, lo que deja en claro la urgencia de implementar medidas de protección para candidatos y sus equipos en el marco de esta contienda electoral.
Estos incidentes son una clara señal de un clima de violencia y represión que amenazan la integridad del proceso electoral en Durango. La ausencia de respuestas formales por parte de las autoridades estatales y electorales, así como la falta de una postura por parte de la dirigencia de Morena, contribuyen a un ambiente de incertidumbre entre los votantes y simpatizantes. Este panorama exige una acción inmediata para garantizar un proceso electoral transparente y seguro, protegido de las irregularidades y la violencia que han marcado las semanas previas al día de las elecciones.
















