La Corporación Nacional Forestal (Conaf) ha dado a conocer un nuevo balance sobre los incendios forestales que afectan al país, resaltando que actualmente hay 18 incendios activos que están siendo combatidos en diversas regiones. Este informe pone de manifiesto una situación alarmante para el medio ambiente y la seguridad de las comunidades, con varias regiones del sur de Chile en estado de alerta roja debido a la propagación de las llamas. Las autoridades están trabajando incansablemente para controlar el avance de los incendios que han devastado miles de hectáreas.
En la Región de La Araucanía, la alerta roja se encuentra activa en toda la zona, y actualmente se reportan varios incendios críticos. Entre ellos, el incendio en Lingue Bajo, en la comuna de Lumaco, ha consumido preliminarmente 462,6 hectáreas. Mientras tanto, en Collipulli, el incendio de Santa Cruz ha afectado 657 hectáreas, aunque cabe destacar que no tiene alerta roja a nivel comunal, lo que dificulta aún más las labores de control. Finalmente, el incendio Alboyanco en Angol ha sido particularmente devastador, abarcando hasta ahora 1.945 hectáreas.
Asimismo, la Región del Biobío también enfrenta una grave situación, con la declaración de alerta roja en toda su extensión. El incendio más significativo en esta región es el de Trinitarias, en la comuna de Concepción, que ha causado la pérdida de 15.438 hectáreas de terreno. Otros incendios relevantes incluyen el Rancho Chico, que ya ha arrasado con 7.185 hectáreas, y el Rucahue Sur, en la comuna de Laja, que ha afectado 4.123 hectáreas. La magnitud de estos siniestros está generando preocupación entre la población y los organismos de prevención.
La situación no es menos grave en la Región de Ñuble, donde también se ha declarado alerta roja a nivel regional. Aquí, el incendio forestal conocido como Rahuil Bajo en Ranquil está arrasando 500 hectáreas, y el Monte Negro en Quillón ha afectado 1.500 hectáreas. Un incendio particularmente alarmante es el de Perales Biobío en Ránquil, que ya ha consumido 5.100 hectáreas, mientras que en la Reserva Ñuble, se reportan daños en 36,2 hectáreas. Este escenario crítico ha llevado a la movilización de brigadas de emergencia para contener las llamas.
La gravedad de estos incendios se hace más evidente si consideramos que en las regiones de Ñuble y Biobío se encuentra activo el incendio forestal de San Lorenzo, que ha afectado a las comunas de Quillón y Florida, con una superficie preliminar de 4.214 hectáreas. Esta situación se traduce en un llamado urgente a la acción por parte de las autoridades, así como a la población, que debe estar alerta ante posibles evacuaciones y seguir las directrices emitidas por Conaf y los organismos de emergencia. Las condiciones climáticas, incluida la sequedad y el calor extremo, no ayudan a contener la situación, por lo que el trabajo conjunto de todos los actores es fundamental.
















