La controversia que rodea al director del Servicio de Impuestos Internos (SII), Javier Etcheberry, ha escalado a niveles significativos tras revelarse que no ha cumplido con el pago de las contribuciones de una de sus propiedades durante los últimos nueve años. Además, se ha denunciado la existencia de ampliaciones no regularizadas en dicha propiedad, lo que ha desatado una ola de críticas no solo desde la oposición, sino también desde varios sectores del oficialismo. La situación ha llevado a muchos a cuestionar la integridad y la capacidad del director para liderar una institución encargada de velar por el cumplimiento de las obligaciones tributarias entre los ciudadanos chilenos.
Las críticas no se han hecho esperar. El diputado Miguel Mellado (RN) expresó su asombro e indignación al afirmar que resulta incomprensible que el director del SII no haya regularizado su situación tributaria mientras exige el cumplimiento a otros contribuyentes. Mellado comentó que este comportamiento es, a su juicio, inaceptable y consideró que el presidente debería actuar de inmediato y solicitar la renuncia de Etcheberry. La solicitud no solo se limita a la oposición, sino que se presenta como un reflejo de la creciente frustración entre los parlamentarios de diferentes bancadas sobre la credibilidad del SII.
Además, otros parlamentarios han abordado la desconexión entre la realidad de muchos contribuyentes y la conducta de la cabeza del organismo fiscalizador. El diputado Eduardo Durán (RN) subrayó la insensatez de que el servicio persiga a ciudadanos comunes que enfrentan dificultades económicas, mientras su propio director está involucrado en una situación de evasión. Este descontento ha propiciado un clamor por la responsabilidad institucional, hecho que fue corroborado por el senador Rojo Edwards, quien arremetió contra Etcheberry y exigió su dimisión en respeto a los contribuyentes.
El descontento por la situación de Etcheberry ha trascendido las fronteras de los partidos políticos. Desde la Democracia Cristiana, el senador Iván Flores destacó un doble estándar en la aplicación de la ley tributaria. Junto a su compañera de partido, la diputada Karen Medina, anunciaron su intención de convocar a Etcheberry a la Comisión de Hacienda para que explique su situación. Esta postura resuena con la opinión de otros parlamentarios que ven la necesidad de que el SII se reconecte con la realidad de los chilenos que enfrentan dificultades económicas y que, contrario a su director, cumplen con sus obligaciones fiscales a pesar de las adversidades.
Finalmente, desde el oficialismo, el diputado Luis Cuello (PC) insistió en que la máxima autoridad del SII debe ser la primera en cumplir con la ley tributaria. Su declaración no solo refuerza la idea de que la responsabilidad debe ser ejemplar, sino que también subraya la expectativa de que el caso de Etcheberry sea investigado y aclarado detalladamente. En este contexto, el destino del director del SII pende de un hilo, pues la confianza de la ciudadanía y de los propios legisadores en la institución está siendo severamente cuestionada, lo que podría tener repercusiones significativas en su gestión y en la política tributaria del país.
















