Un reciente estudio de la empresa Vigatec ha arrojado resultados alentadores sobre una posible expansión en la implementación de la jornada laboral de cuatro semanas a una de 16 semanas en el comercio. Según los datos recopilados, se estima que las horas extras podrían disminuir un 42% anualmente, resultando en un ahorro significativo, que podría ascender hasta $85 mil pesos por cada trabajador durante la temporada alta. Este análisis se produce en el contexto de la tramitación de un proyecto legislativo en la Comisión de Trabajo de la Cámara Baja, que busca reformar los mecanismos de adaptabilidad de la Ley de 40 Horas, permitiendo una mayor flexibilidad en la distribución de horas de trabajo.
El modelo actual de trabajo se calcula sobre un período de cuatro semanas, donde las 42 horas semanales se distribuyen, permitiendo un tope de hasta 52 horas por semana. Sin embargo, el nuevo texto legislativo sugiere extender este período de referencia a 16 semanas, lo que representa un cambio significativo en la operatividad del sector. Vigatec llevó a cabo un análisis en el ámbito del comercio, particularmente en tiendas de retail con sueldos brutos mensuales que oscilan entre $500 mil y $750 mil. El estudio indica que este ajuste podría resultar en un ahorro de casi $190 mil anuales por trabajador, disminuyendo los egresos anuales de $450 mil a $260 mil.
Los resultados son particularmente impactantes durante la temporada navideña, donde las horas laboradas por trabajador pueden ascender hasta 240 mensuales. En el modelo actual, casi 15 horas no pueden ser cubiertas por un trabajador debido al límite de horas extraordinarias permitido por ley. Sin embargo, con el nuevo esquema, sería posible compensar las horas de alta demanda del mes de diciembre con la menor actividad de noviembre, enero y febrero. Esto permitiría a los trabajadores tomar hasta 208 horas regulares dentro de su jornada mensual y, además, realizar 32 horas extra, optimizando así la carga laboral y, al mismo tiempo, asegurando el cumplimiento de la ley.
Boris Muñoz, gerente de la división de Control de Asistencia de Vigatec, destaca que la esencia de esta propuesta no reside en la extensión de la jornada laboral, sino en dotar a los empleadores de herramientas para una distribución más eficiente de las horas trabajadas, especialmente en sectores con variabilidad estacional. «Esta flexibilidad puede traducirse en una operación más productiva», resalta Muñoz, enfatizando la importancia de adaptar las jornadas laborales a las demandas fluctuantes a lo largo del año.
En este contexto, se prevé que ciertas festividades, como las Fiestas Patrias en septiembre, no se verían afectadas negativamente. A diferencia de diciembre, donde la actividad comercial implica largas horas de atención, en septiembre el incremento del trabajo se ajusta al horario habitual. Los dos feriados irrenunciables del 18 y 19 de septiembre limitan los días laborales del mes, lo que implica que no debería generarse un acumulado de horas extraordinarias, salvo en áreas específicas como logística y reposición, que requieren un refuerzo previo a las celebraciones. Así, el futuro de la jornada laboral en el comercio podría estar más alineado con las necesidades reales de cada periodo del año.
















